¿Cuándo se nombrarán los dos vice-delegados?

 Hace cuatro semanas, cuando me tocó compartir la noticia sobre el nombramiento de los cuatro consejeros de Delegado Pontificio con algunos empleados nuestros, uno de ellos me preguntó: “¿Y cuándo se nombrarán los dos vice-delegados, uno de lengua española y otro de lengua inglesa?”.

En un primer momento me sorprendió la pregunta porque venía de una persona que sigue con mucha atención toda la vida de nuestra congregación. Sin embargo, el trasfondo estaba claro: Él, como muchos otros, había leído los artículos de mayo y junio donde algunos periodistas presentaban como un hecho consumado que nuestro Delegado Pontificio, Mons. Velasio De Paolis,  iba a contar “con dos vice-delegados, uno de lengua española y otro de lengua inglesa”. Poco después, el decreto sobre el trabajo de Mons. De Paolis había desmentido este anuncio periodístico prematuro e infundado, pero allí seguía, causando algo de confusión.

En estas situaciones conviene hacer lo que Mons. De Paolis nos ha recomendado en estas semanas, en diversas ocasiones, más o menos con las siguientes palabras: “Allí tienen el decreto. Léanlo con atención. Este es el texto oficial y canónico que es la base para mi trabajo y el camino que vamos a recorrer juntos”.  

Por tanto, cito también aquí lo que dice el decreto del 9 de julio en el número 6: “El Delegado, en el cumplimiento de su misión, está acompañado por cuatro consejeros personales, que lo asisten en la realización de su trabajo, según las circunstancias y las posibilidades y que pueden ser encargados para tareas específicas, particularmente para visitas ad referendum. Con su ayuda, el Delegado Pontificio individua los temas principales, los discute, los aclara a medida que se presentan en el camino que él ha sido llamado a conducir”.

El texto no deja dudas, se trata de “cuatro consejeros personales” del Delegado Pontificio, expertos que le pueden ayudar con sus pareceres o a los cuales puede encomendar tareas como visitar un lugar o entrevistar a alguna persona para referirle después a él lo que ha visto y escuchado (“ad referendum” quiere decir “para referir”). En consecuencia no se trata de vice-delegados que asumen parte del gobierno de la congregación o de visitadores apostólicos que investigan por su cuenta.

Considerando que “la tarea principal del Delegado Pontificio es la de encaminar, acompañar y realizar la revisión de las Constituciones” (número 9 del Decreto), sólo parece lógico que tres de los cuatro consejeros nombrados son distinguidos expertos de derecho canónico que tienen muchos conocimientos sobre cómo proceder con la revisión del texto legislativo que rige la vida de la Legión de Cristo.

De hecho, este “cómo proceder” es la pregunta de estas semanas. No es nada fácil porque se trata de encontrar el modo de involucrar, en diversas medidas, a todos los miembros profesos de la congregación (más de 2000), de reflexionar con profundidad y de llevar el proceso a buen término con un capitulo general que, según primeras estimaciones, podría tener lugar dentro de dos o tres años.

Mientras tanto, la vida y la labor ordinarias de los legionarios de Cristo deben seguir adelante, también gracias al acompañamiento del Delegado Pontificio y actuando en todo en comunión con él y según sus indicaciones. Es decir, no estamos “cerrados por inventario”. Al contario, nuestra tarea principal e inaplazable sigue siendo la evangelización y la santificación personal de cada uno.

Con cada línea que escribo veo surgir nuevas posibles preguntas: ¿Qué es un “capítulo general”? ¿Qué más se puede decir sobre los consejeros personales del Delegado Pontificio? ¿Cuántos legionarios hay exactamente en este momento? ¿Y qué se sabe de las señoritas consagradas y su visita apostólica?, etc.

De todos modos, por hoy aquí termino. No se puede hablar de todo al mismo tiempo. Además, no quisiera que esto se convierta en un monólogo virtual que al máximo interesa a mis papás (¡pero mis papás no saben español!).

Estoy en espera de comentarios, objeciones y preguntas de interés (preguntas@regnumchristi.org).

Acerca de P. Andreas Schöggl, L.C.

Soy legionario de Cristo desde 1993 y recibí la ordenación sacerdotal en 2003. Soy originario de Austria, pero desde 1996 vivo en Roma donde me licencié en filosofía y en teología dogmática. Actualmente trabajo en la secretaría general de la congregación de los legionarios de Cristo y, los domingos, en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (de Roma).
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