Los líderes en el milagro de Copiapó

El rescate de los 33 mineros en Chile ha ocupado los encabezados internacionales. Más de mil millones de telespectadores vimos como los mineros salían con una camiseta que decía ¡Gracias Señor!,  y en el reverso: “En sus manos están las simas de la tierra, y suyas son las crestas de los montes” (Salmo 95,4). El presidente chileno en su mensaje dio las gracias principalmente a Dios.

 “En un pueblo naturalmente religioso como el latinoamericano, los gestos de petición de fortaleza y esperanza a Dios y a su madre María que se han visto estos días son innumerables. […] Este punto del desierto de Atacama, lleno de gestos de amor, fe y esperanza, se ha convertido, entre el 5 de agosto y el 13 de octubre, en un lugar teológico del encuentro con Dios”, comenta Nieves San Martín en Zenit.

 El ingeniero Greg Hall, responsable del exitoso plan para rescatar a los mineros explica que no ha sido este trabajo lo que le ha ayudado a crecer en la fe, sino que la fe lo ha sostenido durante este proceso. En los momentos en los que todo parecía fallar, eran los momentos para la oración, expuso este ingeniero que en febrero será ordenado diácono permanente.

 Y mi reflexión ante este hecho es que “también hoy la Iglesia necesita líderes católicos, es decir, hombres motivados, formados y capaces de ejercer un influjo positivo en cada sector de la vida social por el testimonio de su vida, por su palabra y por su caridad evangélica.

En este sentido, y en virtud de la fuerza de su propio bautismo, todo cristiano puede y debe convertirse en un líder dentro de su ambiente que ayude a sus hermanos a hacer una experiencia personal de Cristo y de la vitalidad de la Iglesia” (Manual del miembro del Movimiento Regnum Christi, n. 337).

 En este acontecimiento Dios encontró líderes dispuestos a seguir su plan, líderes dispuestos ayudar a sus hermanos. ¿Quién es un líder? ¿Cómo se ejerce el liderazgo? El testimonio de Carmen Romero nos ejemplifica la respuesta a estas preguntas.

Carmen nos describe a su amiga del Regnum Christi. Le llama atención su equilibrio, cómo nunca se enfocaba en lo negativo, sino en buscar la solución. Su sentido del humor, su sentido de la vida y, sobretodo, la forma en que vive la caridad, provocaron primero una reacción negativa pero luego el “yo quiero ser como ella”.

 ¡Hagamos el esfuerzo por crecer en nuestra caridad! Eso es lo que a fin de cuentas vale para los demás y para la felicidad en la santidad, para la que fuimos creados.

Acerca de Graciela Garza de Madero

Esposa, mamá de cuatro, suegra de tres y ¡feliz abuela de seis niñas! Miembro de la gran familia del Regnum Christi desde hace más de treinta años. He tenido el privilegio de participar en diversos proyectos como el Centro de formación integral a distancia (CEFID), Núcleos de vida Cristiana y Misión multimedia. Actualmente colaboro en el Centro de Recursos del Regnum Christi y en el Centro de estudios familiares y sociales (CEFAS).
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Una respuesta a Los líderes en el milagro de Copiapó

  1. Maurcio Rosales Masias dijo:

    Este enclave espiritual y humano que se ha construido en la mina san José, ( Patrono de los Obreros ).Cerca de la cuidad de Copiapo, a formado una lección de humanidad y caridad, es la unión de lideres del gobierno Chileno que representan al sector más acomodado del país con el trabajador y obrero minero ,donde se vio que no existió la lucha de clases, si no mas bien el vencer el mal con el Bien, donde importaron las personas y no los costos.
    Es donde se encontró el rostro de Cristo en el que sufre y se busco luchar por la vida de 33 trabajadores que pertenecían a la clase obrera de mi país, no se escatimaron gastos para encontrarlos, se hablan de entre 16 millones de dólares los costos del rescate por parte del gobierno y de privados. Todo esto no es casualidad, es que en cada corazón de los representantes del gobierno y de los privados habían perfiles cristianos, luchadores por la vida, de proyectar un Chile moderno, pero lo edificante, no en una modernidad sin valores, como ocurre en muchos países llamados desarrollados, sino una modernidad basada en la solidaridad y esperanzas de vida en una caridad atenta por aquellos que necesitan atención de verdad.
    Es ahí en lideres formados con perfiles humanos y cristianos, es ahí donde Cristo es parte de la vida de todos, es ahí donde se construye el Reino de Cristo en la sociedad.

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