El Papa insiste: reforma y renovación

Carlo Dolci, S. Carlo Borromeo, Palazzo Pitti, Firenze

Carlo Dolci, S. Carlo Borromeo, Palazzo Pitti, Firenze

En estos meses, los legionarios de Cristo y los miembros del Regnum Christi tenemos nuestras antenas puestas para cualquier señal que hable de reforma y renovación en la Iglesia y más si se trata de indicaciones del Santo Padre. La semana pasada, el Papa Benedicto XVI una vez más ha hablado alto y claro sobre este tema en un mensaje al arzobispo de Milán con motivo de la celebración del IV centenario de la canonización de san Carlos Borromeo.

Como siempre, lo más recomendable sería que todos leyeran y meditaran este texto por completo, pero en este mundo de tantas prisas y urgencias ofrezco aquí algunas de las ideas más importantes en cuatro preguntas y respuestas.

1. ¿Cuál es el punto de partida de la reforma y la renovación de la Iglesia?

Hay que comenzar con la propia vida: “Muchos eran los desórdenes por sancionar, muchos los errores por corregir, muchas las estructuras por renovar; y sin embargo san Carlos hizo todo lo posible por una profunda reforma de la Iglesia, empezando por su propia vida. Es consigo mismo, de hecho, como el joven Borromeo promueve la primera y más radical obra de renovación. […] En tiempos oscurecidos por numerosas pruebas para la Comunidad cristiana, con divisiones y confusiones doctrinales, con el empañamiento de la pureza de la fe y de las costumbres y con el mal ejemplo de varios ministros sagrados, Carlos Borromeo no se limitó a deplorar o a condenar, ni simplemente a auspiciar el cambio en los demás, sino que empezó a reformar su propia vida, que, una vez abandonadas las riquezas y las comodidades, se llenó de oración, de penitencia y de dedicación amorosa a su pueblo.”

2. ¿Cuáles son las fuentes de la reforma y de la renovación?

San Carlo Borromeo “supo recurrir a las fuentes tradicionales y siempre vivas de la santidad de la Iglesia católica: la centralidad de la Eucaristía, en la que reconocía y proponía de nuevo la presencia adorable del Señor Jesús y de su Sacrificio de amor por nuestra salvación; la espiritualidad de la Cruz, como fuerza renovadora, capaz de inspirar el ejercicio cotidiano de las virtudes evangélicas; la frecuencia asidua de los Sacramentos, en los que acoger con fe la acción misma de Cristo que salva y purifica a su Iglesia; la Palabra de Dios, meditada, leída e interpretada en el cauce de la Tradición; el amor y la devoción al Sumo Pontífice, en la obediencia pronta y filial a sus indicaciones, como garantía de verdadera y plena comunión eclesial.”

3. ¿Este camino de reforma y renovación tiene actualidad para nuestros días?

“En todas las épocas, de hecho, es ésta la exigencia primera y más urgente en la Iglesia: que cada uno de sus miembros se convierta a Dios. Tampoco le faltan en nuestros días a la Comunidad eclesial pruebas ni sufrimientos, y ella se muestra necesitada de purificación y de reforma. Que el ejemplo de san Carlos nos impulse a empezar siempre desde un serio compromiso de conversión personal y comunitaria, a transformar los corazones, creyendo con firme certeza en el poder de la oración y de la penitencia.”

4. ¿Cómo se puede contagiar a los demás?

“¿Cómo este Obispo, tan exigente y riguroso, logró fascinar y conquistar al pueblo cristiano? Es fácil responder: san Carlos lo iluminó y lo arrastró con el ardor de su caridad. “Deus caritas est”, y donde existe la experiencia viva del amor, se revela el rostro profundo de Dios que nos atrae y nos hace suyos.” […] La caridad siempre fue la motivación profunda de la dureza con la que san Carlos vivía el ayuno, la penitencia y la mortificación. Para el santo Obispo no se trataba sólo de prácticas ascéticas dirigidas a la propia perfección espiritual, sino de un verdadero instrumento de ministerio para expiar las culpas, invocar la conversión de los pecadores e interceder por las necesidades de sus hijos.

En su carta del pasado 19 de octubre, nuestro Delegado Pontificio nos ha exhortado a todos a participar “activa y ordenadamente” en el camino de reforma y renovación que debemos recorrer como legionarios y miembros del Regnum Christi.

En estas semanas, muchas veces he percibido la inquietud “que comencemos ya”, “que debemos luchar para renovarnos de manera profunda y radical”, “que se hagan ver líderes de todo este proceso y que vayan por delante”, etc.

Al leer este mensaje del Santo Padre sobre la reforma y la renovación me siento un poco como los apóstoles con Jesucristo cuando les pregunta de qué han hablado por el camino y después Cristo les da una lección sobre lo que es verdaderamente importante. También nosotros hablamos de muchas cosas, pero –según el Santo Padre– los elementos más urgentes e importantes para la reforma y la renovación son: iniciar por la conversión de uno mismo, buscar la santidad en las fuentes siempre vivas de la Iglesia y trasformar los corazones por medio de la caridad.

Que Dios los bendiga.

P. Andreas Schöggl, L.C.
preguntas@regnumchristi.org

P.D. Estoy consciente que algunos criticarán que también hay que cambiar las estructuras, disciplinar a los que no viven según las normas de la Iglesia, lograr una legislación adecuada… Estoy de acuerdo, vale también aquí lo que dice el Papa sobre San Carlos:  “Admirable fue su obra de guía del Pueblo de Dios, de meticuloso legislador, de genial organizador. Todo esto, sin embargo, sacaba fuerza y fecundidad del compromiso personal de penitencia y de santidad”.

Acerca de P. Andreas Schöggl, L.C.

Soy legionario de Cristo desde 1993 y recibí la ordenación sacerdotal en 2003. Soy originario de Austria, pero desde 1996 vivo en Roma donde me licencié en filosofía y en teología dogmática. Actualmente trabajo en la secretaría general de la congregación de los legionarios de Cristo y, los domingos, en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (de Roma).
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6 respuestas a El Papa insiste: reforma y renovación

  1. Alejandro U. dijo:

    Ciertamente no se puede renovar lo de fuera si no se pone en orden primero el corazón. Qué atinada reflexión y qué valiosa enseñanza del Santo Padre: No echar al olvido la necesidad de reconocer con el corazón y con acciones concretas que Jesucristo es el centro, y en la dimensión de su Eucaristía, que pasó por la Cruz y culminó en la mañana luminosa de la Resurrección.

  2. GUILLERMO dijo:

    Estimado P. Andreas:

    Totalmente de acuerdo con su planteamiento. Entiendo que las soluciones al “vapor” o las “prisas” nunca son buenas, pero la pregunta es ¿cuando?.
    Cada día se de algun miembro que sale. ¿Van a esperar a que queden solo los que quieren seguir el “modelo” del padre Maciel? ¿Van a desaprovechar la oportunidad historica de “barrer”, de “limpiar” la casa? ¿Estan esperando que se las “barran”?
    Lo más valioso que tiene la legión y el movimiento son sus miembros. CUIDENLOS POR FAVOR.

    Guillermo

  3. Ernesto dijo:

    La carta que envió Mons. Blázquez a los consagrados(as) es alentadora: “Las prisas no son buenas consejeras; dediquemos el tiempo razonable a cada tramo del camino”.

    En nuestra sociedad donde todo lo queremos “ya”, no hay espacio para la lentitud, como si esto fuera Pizza Hut donde si la pizza no te llega en 20 minutos entonces es gratis, ¿desde cuándo la pizza debe llegar en 20 minutos para que sea una buena pizza?

    ¡Qué bueno que los criterios del mundo, no son los de la Iglesia!

  4. Óscar Z. dijo:

    Hoy leía un artículo en donde se acusaba a la Iglesia y al Papa “de haber perdido la oportunidad de resarcir a las víctimas del padre Maciel”. Entiendo que estas personas quieran una justa compensación por males sufridos. Pero también esperaría que ellos comprendieran que todo esto toma tiempo, que la renovación toma tiempo… El que el tiempo pase no es ignorar las asignaturas pendientes, sino realmente buscar el mejor modo de salir al encuentro de sus exigencias.

    Parecería que estas personas no descansarán hasta que la Legión desaparezca. Si el Papa ve en ella una obra de Dios que ha de reformarse pero seguir su misión en la Iglesia, quizás les ayudaría ser pacientes… La paciencia, todo lo alcanza, quien a Dios tiene, nada le falta. Y así se puede hacer justicia.

  5. GUILLERMO dijo:

    Para Oscar Z:

    Muy estimado Oscar. Totalmente de acuerdo. Solo espero que cuando llegue la pizza esten los comensales.

    Guillermo

  6. Mauricio Rosales Masias dijo:

    Para comenzar una edificación, primero tenemos que estudiar el terreno, ver los cimientos, ver la calidad de la tierra, ver el tipo de roca, ver si es necesario cimentar con mas roca, ver a cuantos metros de profundidad estarán las bases de los cimientos, el tipo de concreto, el tipo de hierros …. y tanto mas, es todo un proceso de conocimiento, de búsqueda, de trabajo y esfuerzo.

    Cuando personalmente nos preguntamos ¿ por qué ? actuamos de una u otra forma, el ¿ cómo ? recibimos y respondemos a situaciones que nos trae la vida, nos daremos cuenta que para ello tenemos que viajar en el tiempo. Desde el momento de la fecundación cuando ya somos seres humanos en desarrollo, podemos descubrir y preguntarnos ,¿ cómo? habrá sido nuestra formación en el vientre de nuestra madre, si habremos recibido las vitaminas y minerales necesarios, habremos tenido alguna intoxicación por medio del alimento que recibiamos, alguna enfermedad habrá tenido nuestra madre.. y al momento de llegar a este mundo habremos recibidos los tratos necesarios… y con el tiempo habremos recibido el afecto, las atenciones necesarias. Al pasar algunos años habremos perdonado a quienes en el colegio,” dando nosotros los primeros pasos en sociedad” , se habrán mofado de nosotros, o si yo mismo habré reparado el daño causado a alguna persona, habré perdonado por alguna vez que pedí un regalo y no llego en Navidad… etc.

    Todos estos procesos que nos va formando y moldeando, construyendo en nosotros nuestras personalidades, nuestras creencias y vivencias que son totalmente únicas y personales, llenas quizás de deprivaciones afectivas, sociales ,culturales, religiosas y económicas…. como también llenas de afectos, experiencias de vida, de bagajes culturales, sociales… y tanto mas.. Todo ello tallando la madera de que estamos hechos.

    Llevamos en nuestras vidas paradigmas estructurados…… Y para cambiar necesitamos comenzar mirándonos a nosotros mismos,” el mirar y buscar” ;” el perdonar y ser perdonados”, es un proceso lento, que puede llevar tiempo, apoyados siempre de un equipo multidisciplinario que nos ayude a descubrir nuestras trancas personales y defectos, nos ayuden a descubrir nuestras fortalezas y virtudes… no podemos tomar decisiones en nuestras vidas cuando el dolor y la depresión de las cosas que nos superan humanamente nos afectan… primero debemos abrir la herida, tomar el bisturí, sacar lo que esta malo y podrido…luego desinfectar las laceraciones propias y muchas veces dejar un drenaje para que la infección salga, unido a una cantidad de tratamientos farmacológicos, espirituales, sicólogicos para que luego naturalmente la herida siga sanado,, y muchas veces este proceso conlleva dolor y tiempo.

    Solamente cuando somos concientes de lo que somos, de lo que contamos como personas , cuando somos conscientes de nuestros defectos y virtudes tendremos la capacidad de tomar desiciones. Antes seria peligroso para nosotros mismos, para nuestra felicidad verdadera , para nuestra coherencia humana y espiritual… siendo este proceso primeramente personal.

    Imagínense cuando este proceso tendrá que ser Grupal….. Todo llevara tiempo….

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