El resumen del Santo Padre y dos claves de lectura

Esta mañana se presentó en la Oficina de Prensa de la Santa Sede el libro “Luz del mundo. El Papa, la Iglesia y los signos de los tiempos”. Se trata de una entrevista realizada al Santo Padre Benedicto XVI durante el verano de 2010 por el periodista alemán Peter Seewald.

La publicación de algunas de las aproximadamente noventa preguntas y respuestas del libro ya se ha anticipado en diversos medios – comenzando por el diario L’Osservatore Romano – y enseguida ha habido una infinidad de interpretaciones y aclaraciones. La primera recomendación, como siempre, es leer atentamente el mismo libro y, en caso de necesidad, las aclaraciones más autorizadas como la del P. Federico Lombardi, S.J., sobre el tema de los preservativos que ha dado la vuelta al mundo. De hecho, el P. Lombardi ofrece algunas claves de lectura que pueden servir también para otros pasajes del libro: no hay que buscar cambios revolucionarios, el Papa reafirma y explica la enseñanza de la Iglesia, lo hace de manera coloquial y no magisterial, para entenderlo correctamente hay que ver el contexto y lo que se ha dicho sobre el tema en el pasado.

Todo esto vale también para la respuesta del Santo Padre a la pregunta sobre el caso del P. Marcial Maciel, L.C., y sobre los Legionarios de Cristo y el camino que está recorriendo actualmente bajo la guía del Delegado Pontificio. El Papa se dirige al periodista y a sus lectores en todo el mundo, presentando un resumen coloquial de los puntos esenciales.

Aquí está el texto tomado de la edición española con una pequeña corrección según el original alemán:

Peter Seewald: También ha conmovido a la Iglesia el descubrimiento de la doble vida del fundador de la comunidad religiosa de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel Degollado. Hacía años que se conocían acusaciones de abuso contra Maciel, muerto en Estados Unidos en 2008. La compañera de Maciel dijo que tenía dos hijos con él. En México ahora se hacen oír voces que dicen que las disculpas públicas de los Legionarios no son suficientes y que hay que disolver la comunidad.

Benedicto XVI: Lamentablemente, hemos llegado con mucha lentitud y atraso a abordar estas cuestiones. De alguna manera estaban muy bien ocultadas, y sólo desde aproximadamente el año 2000 contamos con asideros concretos al respecto. En última instancia, hacían falta testimonios inequívocos para tener realmente certeza de que las acusaciones eran ciertas.

Para mí, Marcial Maciel sigue siendo una figura enigmática. Por una parte, una vida que, como ahora sabemos, se encuentra fuera de la moralidad, una vida de aventuras, disipada, extraviada. Por otra parte, vemos el dinamismo y la fuerza con la que construyó la comunidad de los Legionarios.

Entretanto hemos llevado a cabo una visita apostólica y nombrado a un delegado que, con un grupo de colaboradores, prepara las reformas necesarias. Naturalmente, hay que hacer correcciones, pero en términos generales, es una comunidad sana. Hay en ella muchas personas jóvenes que quieren servir con entusiasmo a la fe. No se debe destruir ese entusiasmo. Muchos de ellos partieron de una figura falsa, pero al final se han visto llamados a adherir a una correcta*.

Éste es el hecho notable, la contradicción: que, por así decirlo, un falso profeta haya podido tener un efecto positivo. A esos jóvenes hay que darles un nuevo aliento. Hace falta una estructura nueva para que no caigan en el vacío sino que, rectamente conducidos, puedan prestar un servicio a la Iglesia y a los hombres.

* N.B. El original alemán (zum Richtigen) significa “a lo correcto” o “al correcto” (a la persona correcta).

Para las personas que están familiarizados con el desarrollo de este tema en los últimos meses (posiblemente incluso más que el mismo periodista que formula la pregunta) el resumen del Santo Padre evoca enseguida pasajes del comunicado de la Santa Sede del 1 de mayo, del decreto sobre la labor del Delegado Pontificio y de las cartas que el cardenal Velasio De Paolis nos ha escrito en los últimos meses. Sobre esta base ofrezco dos claves de lectura. En última instancia, sigue siendo mi interpretación personal, sin pretensión exhaustiva y abierta a la discusión.

Un enigma no se resuelve a la primera

Para mí es un gran consuelo que el mismo Santo Padre admite que nuestro fundador sigue siendo “una figura enigmática” para él. Estamos en buena compañía todos los que no logramos hacer cuadrar este misterio con nuestra lógica humana. Existen los dos lados: “la vida disipada y extraviada” y “el dinamismo y la fuerza” con la que el fundador construyó la Legión; el “falso profeta” que – como hoy sabemos – no vivió todo lo que predicó a otros, y el “efecto positivo”, “lo correcto” a lo que nos ha llevado; “las correcciones que hay que hacer” y “la comunidad sana, en términos generales”. Las dos cosas están realmente unidas en una persona y a la vez se pueden distinguir. Fundar una congregación religiosa no implica necesariamente que el fundador sea santo y no haya cometido pecados gravísimos. Y afirmar estos pecados del fundador no impide que a través de él Dios haya ofrecido a la Iglesia grandes dones. Éste es el enigma del que habla el Papa, al referirse a nuestro fundador. Y en la lectura de nuestra historia deben entrar las dos realidades. Los caminos de Dios no son nuestros caminos.

Algunos de los textos que me vinieron en mente sobre este tema:

“La Legión ha sido aprobada por la Iglesia y no puede no ser considerada como una obra de Dios, al servicio de su Reino y de la Iglesia” (De Paolis, 19 de octubre de 2010).

“De la valoración y de las contribuciones de todos, estamos llamados a un discernimiento que nos lleve al camino del cambio en la continuidad de la misma vida de la Congregación. De hecho, no se puede negar que no pocas cosas se han de cambiar o mejorar tras una seria ponderación; otras, y son las fundamentales, acerca de la vida religiosa y sacerdotal, se han de conservar y promover” (De Paolis, 19 de octubre de 2010).

Lo único que un hombre puede atribuir con pleno derecho a sí mismo son sus pecados; todo lo demás es obra de Dios y don de su gracia, con la que el hombre colabora libremente. (cf. doctrina de San Agustín, aunque en este momento no tengo una cita precisa).

La “nueva estructura” es Cristo, la Iglesia y una congregación renovada

En la última frase de su respuesta el Papa dice que “hace falta una estructura nueva para que no caigan en el vacío”. ¿Dónde está esta estructura nueva y en qué consiste? Al menos desde el mes de febrero de 2009, observadores externos (periodistas, comentaristas y expertos de todo tipo) han intentado dar respuesta a esta pregunta. Algunos han afirmado que hay que disolver la Legión de Cristo para crear otra institución nueva, pero toda la actuación de la Iglesia indica que esto no es el camino: en términos generales, la comunidad es sana, hay futuro, hay que dar nuevo ánimo a los miembros. Otros han propuesto una solución “más moderada”. Para ellos, el primer paso sería destituir a todos los superiores actuales para crear una nueva estructura con nuevos hombres. Pero tampoco esto ha sido el camino escogido por el Santo Padre, porque al final de la visita apostólica los superiores han sido confirmados en sus puestos y no se les ha pedido que renuncien.

De hecho, en otro momento del libro el Papa ofrece una reflexión sobre este tema cuando Peter Seewald lo pregunta si las dificultades de los últimos dos años lo han llevado a pensar a la renuncia. Así responde el Papa: “Cuando el peligro es grande, no hay que escapar. Por tanto, esto ciertamente no es el momento de renunciar. Precisamente en un momento así hay que resistir y superar la situación difícil. Esto es lo que pienso. Se puede renunciar en un tiempo de tranquilidad o cuando uno simplemente no puede más. Pero no hay que escapar del peligro, diciendo que lo haga otro” (traducción mía del original alemán).

Me parece que lo que el Santo Padre vive en primera persona es justo lo que ha pedido también a los superiores de la Legión en este tiempo y lo que yo he observado en ellos con admiración. Además, al inicio de su respuesta el Papa explica que también la misma Santa Sede, lamentablemente, ha llegado con mucha lentitud y atraso a abordar las cuestiones de nuestro fundador y ha tenido que pasar por el camino difícil de los primeros asideros concretos hasta los testimonios inequívocos. Posiblemente también por esto el Santo Padre comprende bien la situación de los superiores actuales de la Legión de Cristo en los últimos años, que reconocen sus errores y limitaciones y que sin duda preferirían un ministerio menos complejo al actual y que ellos no buscaron.

Por tanto, ¿dónde está la “nueva estructura” para que “no caigamos en el vacío”? Quizás incluso antes habría que preguntar al revés: ¿dónde está el vacío en el cual no debemos caer? El contexto ofrece la respuesta: la “figura falsa”, el fundador que ya no puede ser considerado un “modelo de vida cristiana y sacerdotal” ha dejado un vacío en el corazón de los miembros de la congregación, quizás particularmente en los más jóvenes. Por eso hay que darles un nuevo ánimo, un fundamento y una estructura de apoyo para su vida religiosa y su servicio a la Iglesia. En última instancia, este apoyo no puede ser otro que Jesucristo y la Iglesia, especialmente por medio del Delegado del Papa que hace presente entre nosotros la roca inamovible sobre la que Cristo construye su Iglesia. Esto es lo que el Papa afirma al inicio del párrafo: “hemos nombrado un delegado”. Por otra parte, la nueva estructura la estamos haciendo ahora entre todos, con “las reformas necesarias” que el Delegado Pontificio estaba preparando en julio y que ahora ya se están realizando con paso seguro, atento discernimiento y sin precipitación para llegar a una congregación renovada. En este contexto, Mons. Ricardo Blázquez, visitador  apostólico de los miembros consagrados del Regnum Christi, ha hablado de “un tiempo caracterizado especialmente por la esperanza cristiana, que implica oración, reflexión, penitencia y conversión, paciencia”. No se trata de “un aguardar pasivo sino de una esperanza laboriosa” (Carta del 9 de noviembre de 2010).

Para mí, la experiencia de los últimos dos años ha dejado en evidencia que los legionarios de Cristo no somos un grupo aislado, casi una secta fundada por algún gurú, porque si fuera así, hace tiempo todo se hubiera desmoronado. No, Dios nos ha llamado “zum Richtigen” “a lo correcto” (la vida religiosa en la Iglesia según un carisma propio que Dios nos ha dado) y “al Correcto”, es decir, a Cristo mismo. Sobre esta base siento incluso entusiasmo para seguir adelante y hacer todas las correcciones que hagan falta para seguir sirviendo a la Iglesia y a los hombres.

Algunos textos que me vinieron en mente sobre este tema:

“El Papa renueva su aliento a todos los Legionarios de Cristo, a sus familias, a los laicos comprometidos con el Movimiento Regnum Christi, en este momento difícil para la Congregación y para cada uno de ellos. Los exhorta a no perder de vista que su vocación, nacida de la llamada de Cristo y animada por el ideal de dar testimonio de su amor en el mundo, es un auténtico don de Dios, una riqueza para la Iglesia, el fundamento indestructible sobre el que construir su futuro personal y el de la Legión” (Comunicado de la Santa Sede del 1 de mayo de 2010).

“De los resultados de la Visita Apostólica aparecen con claridad, entre otros elementos: […] La necesidad de preservar el entusiasmo de la fe de los jóvenes, el celo misionero, el dinamismo apostólico por medio de una adecuada formación. En efecto, la decepción por el fundador podría cuestionar su vocación y el núcleo de carisma que pertenece a los Legionarios de Cristo y les es propio” (Comunicado de la Santa Sede del 1 de mayo de 2010).

“El Decreto Pontificio [del 9 de julio] reconoce y confirma a los superiores actuales. Esto significa […] que los superiores permanecen en sus cargos según las constituciones. […] Una dificultad resulta recurrente y es sentida por algunos, según la cual los actuales superiores no podían no conocer las culpas del Fundador. Al callarlas habrían mentido. Pero se sabe que el problema no es tan simple. Las distintas denuncias publicadas en los periódicos desde los años 90 eran bien conocidas, también para los superiores de la congregación. Pero otra cosa es tener las pruebas de lo fundado de tales denuncias y más todavía la certeza de ellas. Esta llegó sólo mucho más tarde y gradualmente. En casos semejantes la comunicación no es fácil. Se impone la exigencia de reencontrar la confianza, para la necesaria colaboración” (De Paolis, 19 de octubre de 2010).

“A mí me parece que se puede y se debe esperar en un positivo camino de renovación. Hay en el horizonte tantos signos que hacen pensar en una meta positiva al término del camino. El shock provocado por las acciones del Fundador fue de un impacto terrible, capaz de destruir la misma congregación, como, por lo demás, tantos vaticinaban. En cambio ella no sólo sobrevive, sino que está casi intacta en su vitalidad. La gran mayoría de los legionarios ha sabido leer la historia de la propia vocación, no tanto en relación con el Fundador, sino en relación con el misterio de Cristo y de la Iglesia, y renovar su propia fidelidad a Cristo en la Iglesia, en la Legión. La capacidad de leer en una dimensión sobrenatural su situación, les permitió no extraviarse ni perderse. La estrella polar de la fidelidad a la Iglesia y de la obediencia al Papa les ha preservado de desalientos fáciles y abandonos. No pocos han contado su reacción a los acontecimientos. La gran parte afirma que no ha tenido ninguna duda al reconfirmar su propia fidelidad y el propio empeño ante Dios y la Iglesia. Más de uno ha comunicado que tuvo una primera reacción de enojo y casi de rabia, con la sensación de haber sido traicionado; pero luego se ha recuperado” (De Paolis, 19 de octubre de 2010).

Hasta aquí mis reflexiones ya demasiado largas. Espero que sean de ayuda.

Que Dios los bendiga.

P. Andreas Schöggl, L.C.
preguntas@regnumchristi.org

Acerca de P. Andreas Schöggl, L.C.

Soy legionario de Cristo desde 1993 y recibí la ordenación sacerdotal en 2003. Soy originario de Austria, pero desde 1996 vivo en Roma donde me licencié en filosofía y en teología dogmática. Actualmente trabajo en la secretaría general de la congregación de los legionarios de Cristo y, los domingos, en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (de Roma).
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44 respuestas a El resumen del Santo Padre y dos claves de lectura

  1. sebastian dijo:

    Estimado Padre, el hacer un juicio de valor como el que acaba usted de hacer al Papa, le despoja de toda autoridad para siquiera comentar este punto .
    El decir que el Papa, ” hace un resumen coloquial”, es lo mas absurdo que he leido. El Papa Benedicto es todo menos coloquial.
    De lo demas no puedo hablar pues hasta ahi lei, hasta la descalificacion hecha por usted de su Santidad.

  2. P. Andreas Schöggl, L.C. dijo:

    Sebastián, gracias por tu nota. Quizás, como extranjero, no he captado alguna sutileza de la lengua castellana, pero para mí “coloquial” no es un juicio de valor sino simplemente una constatación neutral de cuál “género literario” se trata. De hecho, es una entrevista y, por tanto, un “coloquio”, una conversación. El término “coloquial” lo he tomado del P. Lombardi que escribe en la nota oficial de la Oficina de Prensa de la Santa Sede sobre otra pregunta de este libro:

    “Numerosos teólogos moralistas y autorizadas personalidades eclesiásticas han afirmado y afirman posiciones análogas; sin embargo, es verdad que no las habíamos escuchado aún con tanta claridad de los labios de un Papa, si bien de una manera coloquial y no magisterial.”

    Quizás con esto te animas a leer al menos el texto del Papa si no lo conoces ya.

  3. Juan Carlos Arceo dijo:

    ¡Gracias, P. Andreas! Esperamos adquirir el libro para leerlo en su totalidad. Sus reflexiones ayudan a centrarse en lo esencial. Dios le bendiga.

  4. Me parece una nota muy atinada, gracias. Esperamos ya el libro… y esperamos (o ya tenemos por varios lados…) las mal interpretaciones, pidamos que Dios nos ayude a saber escuchar con apertura y a dialogar cristianamente. Mil gracias.

  5. Rodrigo dijo:

    Reverendo, lo felicito por el libro y creo que es oportuno bueno mencionar que el hecho de que dentro de la Legión aparentemente nadie se haya dado cuenta oportunamente de tanto problema con el P. Maciel es todo un tema, sobre todo la reciente situación de una doble vida en las últimas décadas, pues es claro el acceso a los medios tecnológicos y de comunicación de la actualidad.

  6. Óscar Z. dijo:

    Como siempre, el papa Benedicto nos sorprende cómo en un estilo coloquial tiene una claridad de pensamiento impresionante. Me da mucha luz esto que dice y mucho ánimo. Definitivamente el fundador es un enigma complicado, pero, igual que al Papa, a mí me sorprende que de un falso profeta haya surgido una obra que, aunque deben purificarse, está dando frutos abundantes. Ojalá que los reflectores no se centren en el “falso profeta” sino en la “comunidad sana en términos generales”… Apuesto doble contra sencillo que lo primero se llevará los titulares. Pero es bueno que a B16 y a VdeP no le marquen la agenda los medios.

  7. Lourdes dijo:

    Creo que toda esta situación es providencial. Hay que agradecer a Dios que, a pesar de estos hechos dolorosos y el sufrimiento por el que muchos hemos pasado en estos años -y quizás precisamente a través de ellos-, ahora no seguimos a una figura falseada, sino que nos invita a centrarnos en “el CORRECTO”, el Testigo FIEL, que dijo de sí que es el Amén, la Verdad, la Vida.

    Hay que tener presente que esta entrevista no tiene carácter magisterial, pero sin duda es la opinión sincera y autorizada que manifiesta lo que el Vicario de Cristo lleva en su corazón. Prefiero sumarme a lo que dice Pedro, que no a lo que opine el último crítico de moda, de dentro o de fuera. ¡Ánimo legionarios! ¡Ánimo miembros del RC!

  8. Patty palomino dijo:

    Gracias Padre por sus comentarios, espero poder adquirir el libro….saludos y Dios le bendiga

  9. ¡Muchas gracias, P. Andreas!

    Retomo sus palabras: “Para mí es un gran consuelo que el mismo Santo Padre admite que nuestro fundador sigue siendo “una figura enigmática” para él. Estamos en buena compañía todos los que no logramos hacer cuadrar este misterio con nuestra lógica humana.”

    Me anexo a esa compañía, pues el misterio no cuadra ni con la lógica humana ni con la lógica divina. Simplemente el asunto no cuadra con las palabras de Cristo : “Por sus frutos los conoceréis. Un árbol malo no puede dar frutos buenos.” Mt 7, 17 ; Lc 6, 43

    Nos encontramos ante un enigma… pues Jesucristo no pudo decir mentiras.

    Así que celebro con usted las palabras del Papa con respecto a la “figura enigmática” de nuestro fundador.

  10. Roberto Sanchez-Mejorada dijo:

    Padre Andreas, qué aliento descubrir en su texto estas palabras del Santo Padre:

    “Cuando el peligro es grande, no hay que escapar. Por tanto, esto ciertamente no es el momento de renunciar. Precisamente en un momento así hay que resistir y superar la situación difícil. Esto es lo que pienso. Se puede renunciar en un tiempo de tranquilidad o cuando uno simplemente no puede más. Pero no hay que escapar del peligro, diciendo que lo haga otro”.

    Estas ideas de Benedicto XVI me recuerdan el día 8 de junio del 2008 cuando el Padre Alvaro me tomó del brazo y me compartió la triste noticia que colapsó el escenario del que estaba convencido y me dijo que estaba empezando a comunicar a su familia legionaria de uno a uno la revelación que se había descubierto como inequívoca y que debíamos prepararnos para en su momento oportuno confirmarlo a los medios de comunicación.

    Después de quedarme plasmado por unos minutos, solo le dije: “Cuente conmigo no como funcionario de la Universidad Anáhuac y coordinador del área de comunicación sino como miembro de la familia espiritual que me ha sostenido en las verdad de mi fe y animado en el compromiso de vivir consecuentemente, dentro de mi profunda imperfección, con el mensaje del Evangelio”.

    Como dice el Santo Padre, el primer pensamiento que me vino a la mente era buscar la forma de escapar de una encrucijada que parecía el guión de la película que nadie creería como una historia basada en hechos reales pues las dolorosas consecuencias pasaron a la velocidad de la luz en mi mente.

    Pero la cruda realidad de la revelación era tan real que tuvo el poder de lanzarme al precipicio de la confianza en Dios y en sus misteriosos designios.

    He tenido el privilegio de conocer desde años a los superiores de la congregación que les ha tocado afrontar estos momentos y aunque no se los he escuchado, no dudo que la posibilidad del escape haya también pasado por sus mentes.

    Pero por la virtud de la obediencia no han sucumbido y les reconozco el valor de meter los remos y bajar las velas para soportar la tempestad mientras que se elabora y se supera la paradoja que en última instancia todos vivimos en el drama de nuestra humanidad.

    Cinco días después, el viernes 13 de junio, leí un artículo que citaba sin mencionar su nombre de un combatiente de la marina de los Estados Unidos en Vietnam. El artículo se lo mostré a un amigo y a la 7.30 a.m. de camino a refugiarme con algunos amigos a en retiro de oración me dijo que él conocía al protagonista de esa historia. Chris Frain tomó su teléfono, llamó a Nueva York y me comunicó con quien es hoy mi entrañable amigo Michael Lambert. A esa hora de la mañana me contó toda la historia que ha sido un sostén de mi espíritu en todo este tiempo.

    Michael es un hombre de una sola pieza, veterano de una guerra inexplicable que por gracia divina detuvo su mano a punto de lanzarla al sótano de una pequeña iglesia en la ciudad de Hue donde se sospechaba se escondían rebeldes que ametrallaban al batallón americano. Ya con el clip afuera, una fuerza detiene el impulso de su mano derecha cuando descubre que en el sótano se encontraban mujeres y niños pequeños llorando y rezando el rosario. Michael no recordó ese incidente por todo el trauma que le dejo la sangrienta batalla de esos días hasta que un día, 25 años después, en la ciudad de New Orleans le contó a un sacerdote desconocido que sufría de insomnio y pesadillas constantes. El padre le dijo ¿”se refiere a lo que le paso en la pequeña iglesia dedicada al la Virgen del Perpetuo Socorro?” Michael le dijo sorprendido “Si, Si! ¿cómo sabe?” y el padre le respondió “la Virgen le detuvo la mano para que no lanzara la granada y salvara a esas mujeres y niños”.

    Cuando Michael me contó esa historia en un momento que yo sentía los impulsos de tirar mi granada y atizar el escándalo que inevitablemente dañaría aún más a mujeres y niños, el corazón de María se presentó en mi alma y desde ese día no me ha soltado pues sabe lo débil de mi persona y la misión que no busqué pero que recibí del corazón de Jesucristo para estos momentos de mi vida.

    Ese es el corazón de María que hace que el animo de sus hijos sea invencible y la que nos hace tomar conciencia que somos una comunidad en reforma, primero de nuestras vidas pues la hipocresía y las adicciones ocultas presentes en millones está matando a la Iglesia, a las familias y a la sociedad.

    Como escuché de mi entrañable amigo Martín el pasado Domingo de Cristo Rey durante una visita al centro de la pirámide de la consagración de los guerreros Aztecas en Malinalco “El Creador le dio a los antiguos mexicanos el corazón noble que se caracteriza por un animo invencible”.

    Pido a Dios y a María que nos de a todos los cristianos ese animo para procurar vivir el Evangelio con todo su precio y con toda su felicidad.

    Ese animo invencible que es indispensable para abrazarnos, para reconciliarnos con nuestros corazones heridos y por supuesto con las víctimas de nuestros pecados, corazones ofendidos por nuestra ignorancia, por nuestra incapacidad de escuchar, por nuestra pasiones y vicios que son expresiones de soberbia, vanidad y sensualidad.

    Pido a Dios que siempre le de a la Legión y al Movimiento superiores que ejerzan su autoridad con humildad y servicio, poniendo el ejemplo y obedeciendo a la voluntad de Dios para afrontar el peligro que se presente pagando el precio de sus consecuencias y siempre en camino de la reforma de su propia vida y de su comunidad para ser cada vez más fieles a los planes de Dios.

    Roberto Sánchez Mejorada

  11. carlos dijo:

    Me ha gustado su articulo padre. Gracias!

  12. IVAN MONROY dijo:

    ESPERARE CON ANSIA EL LIBRO.!!! GRACIAS POR ESTE TIPO DE REFLEXIONES QUE DE MANERA MUY ATINADA ME AYUDAN A ENTENDER MUCHISIMAS COSAS..!!!

  13. Pri Alvim dijo:

    Gracias por compartir!!

  14. Maria dijo:

    Desde fuera, da la impresión que se ven contínuamente forzados a darse explicaciones y a darnos explicaciones de todo. Si argumentaran menos y silenciaran más, posiblemente escucharían más a Dios y logren abandonarse realmente a ese Plan de Dios con ustedes. El Papa les confirma, alégrense por ello y nada más. Quizá la humildad institucional tenga que ir más en relación a saber estar en silencio, en el silencio profundo de Dios y de la Iglesia mucho tiempo, quizá así, afianzados en los simples pilares evangélicos (para uds. religiosos y para el resto seglares) de obediencia, pobreza y castidad. Quizá les ayude estas palabras del Santo Padre:

    “Como pone de manifiesto la cruz de Cristo, Dios habla por medio de su silencio. El silencio de Dios, la experiencia de la lejanía del Omnipotente y Padre, es una etapa decisiva en el camino terreno del Hijo de Dios, Palabra encarnada. Colgado del leño de la cruz, se quejó del dolor causado por este silencio: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Mc 15,34; Mt 27,46). Jesús, prosiguiendo hasta el último aliento de vida en la obediencia, invocó al Padre en la oscuridad de la muerte. En el momento de pasar a través de la muerte a la vida eterna, se confió a Él: «Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu» (Lc23,46).

    Esta experiencia de Jesús es indicativa de la situación del hombre que, después de haber escuchado y reconocido la Palabra de Dios, ha de enfrentarse también con su silencio. Muchos santos y místicos han vivido esta experiencia, que también hoy se presenta en el camino de muchos creyentes. El silencio de Dios prolonga sus palabras precedentes. En esos momentos de oscuridad, habla en el misterio de su silencio. Por tanto, en la dinámica de la revelación cristiana, el silencio aparece como una expresión importante de la Palabra de Dios.”

  15. Ana Rosa Pallach dijo:

    Gracias Padre, es muy motivador leer sus comentarios a los torbellinos que hay por todos lados.
    ¡Dios lo bendiga!

  16. Carlos Moreno Rojas dijo:

    Muchas gracias por sus atinadas reflexiones, P. Andreas. Creo que a todos los Legionarios y miembros del MRC nos servirán de mucho para entender mejor el pensamiento de Su Santidad, desde una perspectiva más humana y en mi personal apreciación, más cercana no solo como Católicos que compartimos la misma Fe, sino también para nosotros como miembros de una Congregación y un movimiento seglar que tiene un carisma propio al servicio de nuestra amada Iglesia.
    Mucho me han inspirado los pensamientos de mi apreciado amigo Roberto Sánchez Mejorada, cuyas ideas comparto plenamente y hace que el espíritu de cuerpo y de lucha por los mismos ideales, nos hermane en el mismo dolor que compartimos, pero también en la misma alegría de sacar lo mejor de nosotros en estos difíciles tiempos.

  17. Ernesto dijo:

    Compremos el libro y leamos lo que dice. Ya sabemos que a quienes no les guste dirán, criticarán e insultarán. Dios nos ilumine a todos para que siempre hagamos SU voluntad. Yo estoy con el Papa. Ubi Petrus ibi Ecclesia. Nos guste o no nos guste.

  18. Gabriel Casanova dijo:

    Padre, gracias, sus reflexiones enriquecen las nuestras. Gracias también a los que con sus comentarios, como Roberto Sanchez Mejorada, nos hacen caricias en el alma. los abrazo en Cristo.

  19. Alberto dijo:

    Rvdo. P. Schöggl, L.C.

    Me dirijo a Ud. porque me ha parecido una persona sensata, y creo que me puede contestar sin evasivas, a diferencia de lo que me ha sucedido con otros miembros de su familia espiritual.

    Yo comprendo que es un misterio cómo de algo o alguien malo pueden salir frutos buenos; no por nada en español tenemos el dicho: “Dios escribe derecho sobre renglones torcidos”. Respeto la L.C., y considero que hace un gran bien, y he conocido bastantes sacerdotes legionarios que viven su vocación con total entrega. Lo que no puedo entender es cómo en la actualidad hay miembros de su familia espiritual que siguen tratando de defender a Maciel; que lo comparan con san Agustín y que se molestan y despotrican cuando se cuestiona su vida moral.

    Decir que Maciel y s. Agustín son comparables es un desatino de proporciones bíblicas.

    Me dicen algo así: San Agustín tuvo un hijo, Maciel varios. Qué importa, ser pecador no es obstáculo para ser santo. Deberías mirar la viga en tu ojo y no la paja en el ojo ajeno. Quienes somos nosotros para juzgar?

    Estoy de acuerdo, de manera general. Ser pecador no es obstáculo para la santidad. Sin embargo, esto implica una lucha ascética, una confianza en la gracia, una recta intención de hacer el bien. Tuvo Maciel esto? Además, decir que no debemos juzgar, en este contexto, es equivalente a mirar para otro lado ante el pecado ajeno, más en una figura pública que ha servido de escándalo para muchos cristianos sencillos y humildes.

    Para que quede claro, padre. Mi pregunta es: Planea o no la Legión de Cristo hacer objeto de devoción privada a la figura de Maciel? Se retirarán sus cuadros, sus textos, se dejará de considerar su casa familiar como lugar de peregrinación? No pregunto si será canonizado, porque es evidente que no. Tampoco pregunto si se dejará de considerarlo como fundador, porque es efectivamente quien inició la comunidad. Pero, qué peso tiene hoy sobre la Legión Maciel? La restructuración interna va a ser cosmética, o radical y profunda? no digo refundar, si no limpiar, que por simple lógica, duélale a quien le duela, implica arrancar de raíz el legado personal de Maciel.

    Estoy seguro que pregunto algo que muchos católicos se preguntan. Desafortunadamente cada vez que pregunto me responden con lugares comunes, citas de documentos sacadas de contexto, o comparaciones “acertadísimas” con Padres de la Iglesia. Dígame que piensa, padre, para poder decir que por lo menos UN legionario me dio una respuesta directa, sincera, sensata, inteligente y sobre todo, cierta.

    Un saludo.

    P.D. Padre, si no quiere o no puede responder con sinceridad, le pido que borre esta entrada; le prometo que nunca lo molestaré de nuevo.

  20. Dina dijo:

    Un falso profeta ha tenido un efecto positivo… ¿Por qué nos asombra tanto esta aparente contradicción? Cristo dijo que un árbol malo no puede dar frutos buenos…lo único que queda sería confiar y afirmar con algo de lógica que no es el falso profeta ni el santo profeta el que produce los frutos buenos; ni es de ellos de quienes brotan, sino que es Dios mismo quien actúa en todo y en todos para sacar bienes y frutos, y su espíritu podrá estar presente en todo lugar, aún en los lugares más obscuros y en las obras que distan mucho de ser divinas como lo fueron los campos de concentración donde había gente que podía morir amando. Hubo ahí gente cuya paz interior no le pudo ser arrebatada durante la larga tortura psicológica y física a la que fueron sometidos; por otro lado, tampoco podemos negar que también está Dios presente con su espíritu en los seguidores de buena fe de aquellas sectas que son vistas por ellos mismos como “venidas de Dios” como es el caso de ciertas organizaciones de diversas denominaciones y religiones en todo el mundo…

    Siguiendo la línea del análisis de los efectos positivos en el mundo tras el mal, vemos que después de cada uno de los desastres naturales o de las tragedias mundiales como lo son las guerras, genocidios o ataques terroristas atroces, hemos podido constatar frutos buenos: gente que se solidariza en el sufrimiento, nuevos lazos que surgen, grupos, vínculos y asociaciones para apoyo y prevención de daños; nueva visión de la vida, aprendizaje y madurez ante el dolor, entre muchos otros bienes.

    Así que una de tantas conclusiones…por lo menos la mía, es que Dios está presente en todo lugar, en toda cultura, en toda raza, en toda religión…y el bien estará mezclado con el mal siempre, y he ahí nuestra parte al intentar distinguirlo. Distinguir el espíritu de verdad, bondad y belleza de lo que sea engaño, hipocresía, mentira, falsedad, odio, rencor, envidia, venganza, egoísmo, fealdad; y aunque la distinción debería ser sencilla y contrastante, cuántas veces está oculto el bien o el mal a los ojos cuando la apariencia y el falso testimonio nos lleva a abrazar lo incorrecto. Buscar optar por el bien en cada momento es preciso si se quiere optar por Dios… la pregunta es ¿tendremos la objetividad y capacidad para distinguir el verdadero bien? busquemos ser objetivos aunque a veces fallemos y en el intento nos equivoquemos una y otra vez. Será de humanos reconocer los obstáculos, nuestras limitaciones y las múltiples dificultades. Pero el entusiasmo por la búsqueda constante del bien y la verdad ojalá nunca cese.

    Anteriormente algunos considerábamos que las sectas o los protestantes estaban en el error porque ellos afirmaban -entre otros- que su profeta “elegido” podía vivir una vida lejos de la moralidad, con aventuras, lejos de la santidad, ya que lo importante no era su manera de vivir dado que era elegido por Dios y era tan pecador como todos y su conducta privada pasaba a segundo plano…había que voltear a ver la fuerza y habilidad con la que los instrumentos elegidos por Dios realizaban la encomienda divina y en eso enfocarse. Pero en la iglesia católica creíamos que acá no pasaba eso por lo menos en los elegidos para fundar una congregación religiosa. Dios no iba a elegir psicópatas ni falsos profetas para llevar a cabo su plan, ¿o acaso era una posibilidad? ya que quien era llamado y elegido por Dios debería mínimo tener la sincera intención de seguir el camino del evangelio para así transmitir con el ejemplo el carisma divino que Dios transmitiría… y así con tono orgulloso algunos nos jactábamos de no cojear de esa pata de la que los hermanos protestantes se pescaban para justificar a sus falsos profetas. Ahora… pues resulta que esto nos hace reflexionar y nos exige no ver la paja en el ojo ajeno, bajar la vara del duro juicio humano con el que medimos a los demás, a aquellos diferentes en su fe y hasta a los eternos “enemigos” de la Iglesia…todo esto mientras intentamos entender cómo es que Dios elige a falsos profetas de los cuales antes nos previene en el evangelio…y lo hace para fundar órdenes en la iglesia católica que transmitirán con eficacia dicha fe católica. Eso es todavía más contradictorio que lo primero que mencionó el Papa…y claro que por lo menos a mí me ha llevado a pensar, y el pensar no es un mal.

    Por un largo tiempo (a partir de la bomba de febrero 2009) el cuestionar si la LC era obra de Dios o no, si tenía carisma o no, era un tema bastante importante y crucial para mí. Creo que el día de hoy estoy por fin entendiendo algo. Ese tema me parece de pronto secundario ante la importancia de conservar y proteger lo bueno que haya en la organización…y lo más valioso: su gente; porque ninguna obra será nunca perfecta por más divina que se califique… así que por lo menos intentar seguirles dando a la gente buena y herida que ahí quiere seguir haciendo el bien, una estructura y un canal para que vivan su entusiasmo, y detectar y remover aquello que sea contrario al espíritu de Dios. Y quizá la Legión seguirá aportando bienes de todo tipo a la humanidad como lo ha hecho hasta ahora, y entre los más preciados: gente noble y entusiasta que busca vivir las virtudes y hacer el bien a los demás…además de mucho material para el desarrollo humano a través del aprendizaje y reconstrucción de su verdadera historia.

    Que cada quien siga adelante en su camino siguiendo su conciencia, aprendiendo y corrigiendo. Algunos se sentirán atraídos a construir adentro de la organización porque hay carismas divinos o no divinos para todos los gustos…pero no por eso serán los que se queden los más valientes en contraposición a los que siguen a Dios por otros senderos y en otras trincheras. Cada uno ve las cosas desde una perspectiva diferente y deberá actuar en consecuencia y no somos quienes para tachar a otros de cobardes o creernos mejores porque permanecemos inamovibles y pacíficos ante las turbulencias ni tampoco porque nos tornemos activos y reflexivos ante éstas. Que Dios juzgue y que cada uno siga su camino intentando hacer el bien que la vida es corta!!! y si hay algo que es obvio es que el bien existe y el mal también…cuestión de opciones y elecciones.
    Gracias P. Andreas por permitirnos la reflexión personal en voz alta.
    Buon giorno Europa, e buona notte America!

  21. César Fregoso dijo:

    Muy buena reflexión Padre, He leido los adelantos del libro y no deja de sorprenderme la lucidez y sabiduria del santo Padre, entre otras cosas me llama la atención lo referente al P. Maciel, pienso que lo llama “figura enigmatica” porque a pesar de su gran sabiduria, la estructura de su pensamiento aleman no alcanza a comprender la conducta bipolar del fundador mexicano, (somos muy complicados de entender), creo que usted como austriaco le pasa lo mismo, no creo que nadie dentro de la Legión o el Movimiento deba envanecerse por ese calificativo. dejar de mirar atras y olvidar al fundador, más bien buscar a ese santo que anda por ahí, esos a los que se refiere el Papa, puede ser usted o algún apostolico o seglar que dé plenitud a la obra en una nueva estructura. En Dios confiamos y ojala podamos verlo.
    Afmo. en cristo y en el MRC.
    Art!

  22. Jorge dijo:

    Estimados en Cristo, LC:
    No se han planteado salir a la calle, a las parroquias? ustedes hacen mucha falta en la Iglesia, con la gente. Son ustedes, algunos por lo menos, sacerdotes buenos, que tienen que estar sufriendo mucho espiritualmente, psicológicamente ya que todo lo que les lleva sucediendo desde hace años es muy grave.
    Se de muchos de ustedes, LC, que han optado por las parroquias y otros que siguen ahí. Si el Papa considera que el fundador era un falso profeta, su obra es una farsa. Se ha engañado y embaucado a muchas familias, no solo a las de los sacerdotes a muchísimas más que pusieron los ojos de la fe ahí. Ahora ha sido el batacazo.
    No es una obra de Dios, por eso se cae. Ha tardado 50 años, sí, los tiempos del Señor no son los nuestros, 50 años son suficientes para que el hombre se de cuenta de lo que es capaz de hacer. Pero el engaño material a muchísimas familias y personas individuales, pidiendo dinero, dando cantidades millonarias, ha sido todo un timo. El dinero se ha empleado en hacer cosas, sí; pero también en hacer daño.
    Somos muchas las personas estafadas por el FALSO PROFETA y no hay que seguir manteniendo su camino porque es falso, simplemente.
    Yo, mismo, he sido estafado por él, he sufrido mucho en la fe desde que todo esto se hizo público, rechacé las noticias, defendí a capa y espada al falso profeta y su obra, pero ahora ya, después de muchas horas de oración, de sufrir, de rechazar con rabia, ahora estoy en un punto de sensatez y, de verdad, analícelo ante el Sagrario ¿qué quiere Dios de algo que su origen, su ideario, su… era todo falsedad. Ha hecho mucho daño y nos duele que nos hayan estafado para sacarnos dinero y tiempo, con lo intelectuales que somos nosotros y nos engañó. Pues sí, nos engañó.
    Ahora toca vivir sin él, y es necesario olvidarse de todo, eliminar su obra y dirigirse a los tiempos que corren que necesitan a muchos sacerdotes buenos, contínuamente rezamos por las vocaciones sacerdotales porque las parroquias de pueblos y ciudades no pueden estar bien atendidas por la escasez de curas.

    No lo duden se les necesita en la calle.

    Gracias por ser sacerdotes.

  23. sebastian dijo:

    POR QUE NO PUBLICAN MI OPINION.
    […]

  24. P. Andreas Schöggl, L.C. dijo:

    Sebastián, con mucho gusto publicaremos tus comentarios, pero te pido:
    – que no escribas en mayúsculas, sobre todo si son varias líneas (porque dificulta la lectura y es como si estuvieras gritando);
    – que tengamos mucho cuidado con los juicios (personalmente puedo encajar bastante y me puedes escribir directeamente a mi mail, pero si se trata de terceros o de juicios genéricos sobre los demás comentaristas tendremos que poner límites).

    Gracias por tu comprension, P. Andreas

  25. P. Andreas Schöggl, L.C. dijo:

    Muchas gracias, Jorge, por compartirnos lo que sientes. Según mi experiencia, la decepción de haber defendido a alguien que después no se ha mostrado digno de esta defensa ha sido de lo más fuerte en todo este proceso. Es como ha escrito el Delegado: Uno “se siente engañado” y quiere tirarlo todo. Es una reacción muy comprensible y, a veces, hay que tomar distancia, ocuparse de otras cosas… Yo pido a Dios que, con el tiempo, todos podamos al menos recuperar plenamente la confianza en Él, el Único que no engaña nunca, en el Papa y en la Iglesia para estar abiertos a lo que Dios nos pide por medio de nuestros pastores.

    Que Dios te bendiga, P. Andreas

  26. P. Andreas Schöggl, L.C. dijo:

    Gracias, Alberto. Intento responder de la mejor manera posible, pero con brevedad. De hecho, me sorprende que hayas tenido una experiencia tan negativa con las respuestas de “miembros de nuestra familia espiritual”. No la comparto. Muchos de mis hermanos en la Legión y muchos miembros del Regnum Christi me han ofrecido reflexiones muy válidas y fundadas en estos meses y el intercambio me hizo crecer mucho. Naturalmente, en una familia grande (que incluye también muchos seglares) puede haber posturas personales diversas, también algunos puntos de vista que no son correctos (como alguna cosa que tú mencionas) o muy, muy sujetivos. Quizás a veces será mejor no tratar estos temas con ciertas personas, simplemente por respeto y por el bien de todos. Desde el punto de vista institucional ciertamente no podemos imponer un modo de pensar y expulsar o castigar a quien piensa diversamente.

    Pero ya voy directamente a las preguntas:

    ¿Planea o no la Legión de Cristo hacer objeto de devoción privada a la figura de Maciel?
    Respuesta: No. No está planeado. Es más, me parece incluso algo imposible o contradictorio tenerle devoción como se la tiene a un santo. Otra cosa es que alguna persona conserva en su corazón recuerdos positivos y gratitud por algo que ha recibido por medio del P. Maciel. Incluso en este caso conviene ser muy moderado en las expresiones externas, pero no se puede legislar sobre lo que otros deben sentir para con una persona.

    ¿Se retirarán sus cuadros, sus textos, se dejará de considerar su casa familiar como lugar de peregrinación?
    Los legionarios evitamos todo lo que puede ser una exaltación del P. Maciel, de presentarlo como modelo… Es algo ya decidido desde hace tiempo y se han dado una serie de pasos también externos (se han retirado cuadros, los escritos ya no están en venta en nuestros centros y librerías, no se presenta como modelo en las predicaciones, el “museo de la fundación” en Cotija está cerrado y, de hecho, nunca se han organizado peregrinaciones a su tumba). Admito, que ya por razones meramente logísticas no puedo excluir que en algún lugar del mundo quedan retratos suyos colgados en una institución nuestra. — Hay otros temas relacionados sobre los que, según mi parecer personal, puede haber una legítima diferencia de opiniones. Yo considero que los tiempos de la censura y de los libros prohibidos ha pasado y que, bajo ciertos puntos de vista y con la actitud correcta, también se pueden leer los escritos del P. Maciel. También creo que no cualquier viaje o estancia en Cotija sea un acto de devoción al fundador (en lo personal me gustaría ir alguna vez para conocer el lugar porque nunca he estado). También es lo más normal del mundo que en una narración histórica salga alguna foto (como en la historia de un país salen fotos de políticos que no fueron precisamente un modelo de virtudes).
    Sé que hay diversas sensibilidades sobre estos temas. Tendremos que proceder con tacto y respeto. En lo personal soy contrario a resolver todo esto con leyes y decretos, pero admito la necesidad de una cierta uniformidad institucional. En este sentido, algunas cosas concretas también quedan por ver con el Delegado antes de que se den indicaciones más formales.

    ¿Qué peso tiene [el P. Maciel] hoy sobre la Legión Maciel? ¿La restructuración interna va a ser cosmética, o radical y profunda? No digo refundar, sino limpiar, que por simple lógica, duélale a quien le duela, implica arrancar de raíz el legado personal de Maciel.
    En esto estamos, Alberto, y vamos a fondo. Para mí es una operación de cirujano de corazón y no de carnicero que descuartiza un toro. Aquí no se puede proceder con hachas, sierras y martillos pesados, y mucho menos si las emociones están al rojo vivo. El Santo Padre nos ha enviado un gran experto en el Card. De Paolis para guiarnos y tengo mucha confianza que saldrá bien, con el tiempo y con la participacion de todos.

    No me extiendo más. Que Dios te bendiga. P. Andreas

  27. sebastian dijo:

    Es que Padre, equivocan el camino, al seguir al falso profeta. En lugar de defender lo indefendible. Deben de decir esta obra la hemos construido nosotros, y no el Padre Maciel.
    Marcial Maciel, ni siquiera escribio lo que supuestamente escribio, copio constituciones, estafo economicamente a miles de personas, abuso de menores, era un drogadicto, tuvo relaciones homosexuales, corrompio a jerarcas de la iglesia, etc, etc.
    A pesar de todo esto se construyo una magnifica obra PERO NO LA CONSTRUYO MARCIAL MACIEL, la construyeron miles de hombres y mujeres de buena voluntad, cuando dicen por sus frutos los conocereis no se refieran a Marcial Maciel, pues el no hizo nada.
    Alenjense ya del falso profeta y sigamos a la Verdadera Iglesia Catolica y al Papa.

  28. Alberto dijo:

    Muchas gracias por su respuesta, Padre Andreas. Ha sido hasta ahora la más directa y sincera que he recibido, aunque como es obvio todavía se podría profundizar mucho más. Que Dios lo bendiga en su ministerio.

    Alberto.

  29. P. Andreas Schöggl, L.C. dijo:

    Sebastián, gracias por escribir de nuevo, compartiendo tu opinión sobre este tema.

    Al inicio de tu escrito, que no comparto en muchos puntos, tú nos exhortas a “no defender lo idendible”. Es algo que he escuchado muchas veces en estos meses cuando me dijeron que no siga diciendo cosas que simplemente no son creíbles, por ejemplo en relación con los superiores actuales y el desconocimiento que tenían de las gravísimas conductas del fundador que hoy conocemos. Yo siempre respondo: “Mira, yo no digo las cosas porque son creibles sino porque estoy convencido que son verdad y trato de explicarlas de la mejor manera posible”.

    En cuanto al papel del fundador vale lo mismo. Estoy muy de acuerdo que hay que sacar a la luz y ponderar debidamente lo que tantos legionarios y seglares han contribuido a esta obra. Es mucho más que lo que conocemos porque pasa lo que sucede en todas partes cuando a veces decimos: “El Rey XY construyó el castillo de Z”, pero el Rey no tenía ni idea de arquitectura y nunca ha tocado un ladrillo y todo el proyecto corrió a cargo del administrador de la corte.

    De todos modos, tampoco es cierto que el fundador “no hizo nada”. Basta escuchar los testimonios reales (no las leyendas que también se han ido formando) y vemos con qué dinamismo y fuerza ha trabajado durante muchos años, ha escrito y dictado cientos de cartas… Y por el lado negativo tampoco hay que tomar como palabra de Dios cada afirmación que haya salido en un periódico (sin negar lo que se ha comprobado y es objetivamente gravísimo) porque si fuera así también el Papa y muchos otros no se salvarían de las acusaciones. Tomará tiempo para llegar a un cierto equilibrio, como siempre en la historia.

    Y como me dijo uno de mis hermanos en el sacerdocio esta mañana: Nunca sabremos todo sobre nuestro fundador, sobre todo en cuanto a lo que pasó en su interior, pero tampoco es lo más importante para nuestro futuro y para lo que Dios espera de nosotros.

    En el proceso que ahora llevamos mi ciriterio no es: “Viene del fundador, por tanto está mal”, sino me pregunto si lo que vivimos y hacemos está conforme con el evangelio y con la vida religiosa y la vida cristiana seglar en la Iglesia, tanto en lo personal como en la congregación.

    Espero que esta respuesta no se tome mal. Que Dios te bendiga, P. Andreas

  30. Francisco Lugo dijo:

    Un saludo. Todavía recuerdo gratamente cuanto lo visitabamos en las tierras hermosas de Austria y usted era un prospecto para la Legión.
    Me da gusto leer lo que atinadamente escribe y la forma tan humana e inteligente con la que ha aceptado todos esos eventos que han tocado la fibras más íntimas de cada uno de los legionarios.
    Cuanto más dura y larga es una competencia, hay momentos que se pone muy difícil la cosa y dan ganas de abandonar, pero si se tiene clara la meta y los objetivos no hay obstáculo que sea no sea superable. Dicen que en el ironman se requiere 20% de preparación física y 80% de preparación espiritual.
    Yo creo que lo mismo pasa en muchos momentos de nuestra vida. Si tenemos claro lo esencial, las circunstancias no nos harán desfallecer ni apartanos de nuestro objetivo.
    Felicidades padre Andreas. Oremus ad invicem

  31. Dina dijo:

    Gracias, Sebastián…es verdad que ahora nos conviene decir que nosotros fuimos los que construimos la obra, y no el falso profeta, pero no se puede negar quien fue quien la inició y el cómo y con qué medios y “astucias” la inició y desarrolló. Es más, hasta mediados de los 80’s Maciel tenía absoluto control de TODO. No existía la Secretaría General que gracias a algunos sacerdotes se inció y organizó para el apoyó en el gobierno. Aún después, Maciel nunca soltó el gobierno y era un “amén” a lo que él dijera y deseara, porque lo considerábamos con autoridad ya que era el santo elegido por Dios para fundar y guiar el rumbo….tanto así que rezábamos a diario que Dios nos concediera tener “el espíritu del fundador”, menos mal que Dios nos da sólo lo que nos conviene. Esto lo he corroborado con LC’s y con un sensato y noble exlegionario quien fue secretario de Maciel en esa primera SG.

    Aún desterrado durante la primera investigación, a MM se le trató de alejar de sus legionarios para que no influyera, pero se le dejó la puerta abierta porque se le necesitaba para que siguiera consiguiendo el sustento económico y resolviera las broncas económicas en las que estaban metidas tantas bocas de chiquillos inocentes que comían y estudiaban porque en buena fe querían prepararse para ser santos sacerdotes. Después de esa investigación en donde triunfó no precisamente la verdad, regresó a estar Maciel tan cercano en todos los aspectos.

    Quizá nunca viviste la vida consagrada en el RC como para saber que había un verdadero y no sano culto al fundador y seguíamos todas sus indicaciones y deseos con fe. Se leía, se hablaba y se comentaba sobre Maciel de una manera exagerada y ahora sabemos que dañina. Conservo la última homilía que escuché de quien fue mi capellán durante más de 5 años…en ella mencionó 4 veces a Maciel (anécdotas de sus testimonios y sus palabras). Y eso es sólo un ejemplo porque hubo muchos LC’s a quienes tras los descubrimientos del fundador se les dificultaba predicar porque no sabían cómo hacerlo sin usar sus libros y sus ejemplos.

    Los que lo vivimos de cerca no podemos afirmar que Marcial Maciel no tuvo vela en el entierro y no influyó ni metió su cuchara en esta obra. Sería conveniente…pero con la pena vemos que no fue así. Por ello ahora habrá mucho trabajo de reconstrucción de estructura y demás…

    Te recomiendo, además de leer el nuevo libro del Papa, leer hechos y documentos que se encuentran en el libro “Marcial Maciel” de Fernando González. Como bien dijo el P. Andreas, ya pasaron las épocas de libros prohibidos y el conocer nos ayuda..por más dura que sea la realidad, no le tengamos miedo.

    Queremos conservar lo bueno y reconstruir sobre la verdad y no sobre un cuento donde en el pasado todo se desarrolló bien y bonito y donde hubiéramos querido que sólo hubieran frutos buenos. La vida es bella tal como es en realidad aún tantas veces llena de dolor. ¿Cómo aprender y crecer en la vida si analizáramos sólo bonitas y convenientes anécdotas o interpretaciones dejando a un lado hechos reales? Afrontar y analizar los hechos por más duros que sean nos pueden llevar a aprender para el presente y el futuro, y quizá nos ayude a formar un corazón más comprensivo con el mundo tan variado, diverso y complejo que nos rodea. Saludos!!

  32. P. Andreas Schöggl, L.C. dijo:

    Francisco, ¡qué gusto leer tu comentario! – Yo también recuerdo tus visitas con el P. Kelly. ¡Y de carreras (y de fútbol) tú sabes bastante!

    Gracias por los ánimos y por las oraciones.

    Saludos y que Dios te bendiga, P. Andreas

  33. P. Andreas Schöggl, L.C. dijo:

    Vaya, Dina, ¡qué capacidad de escribir! Me gustó mucho su escrito de ayer (lleva tiempo, pero Dios no nos deja y nos guía) y le agradezco también lo que nos comenta hoy.

    Añado alguna reflexión al respecto:

    Creo que en lo que se refiere a la relación con el fundador nuestra congregación (movimiento) no ha sido muy, muy diversa respecto a otras. Algunos recuerdos al respecto: Un día cuando un grupo de legionarios visitó el museo de la fundación de los salesionos y el guía (sacerdote salesiano) se enteró que nuestro fundador estaba vivo, no paró de repetir que había que conservar cada papelito el fundador que escribiese, grabar cada palabra… Las personas que acompañaban a la (hoy beata) madre Teresa casi siempre tenían una grabadora en la mano, incluso durante los encuentros casuales con otras personas… Si uno visita las páginas “Anti-Opus Dei” o “Anti-Focolarini” puede leer bastante sobre lo que algunos llaman “culto de personalidad”… Es lo que puede/suele suceder también a otros movimientos en diversos grados, pero esto no quita nada del golpe que los nuestros se llevaron, para unos más duro que para otros menos, dependiendo de la personalidad y de la experiencia de cada uno. Sólo ayuda la lectura desde Cristo, la Iglesia y la congregación como obra de Dios (como dice el Delegado).

    En cuanto a los libros: Recomiendo el testimonio vocacional del P. Antoine Coelho, L.C.. Allí verán como la lectura inoportuna de algunos libros puede destruir o minar la fe, que es lo más precioso que tenemos. Por tanto, cuando escribí arriba que no debe haber “libros prohibidos”, no dije que cualquier libro es bueno para cualquier persona y en cualquier momento. En la vida religiosa/consagrada es lo más normal que se pide orientación al respecto, sobre todo durante los años de formación.

    El libro de Fernando González que usted menciona tiene datos y documentos interesantes y es una investigación seria. Lo que no me gusta es el enfoque ideológico (cf. también sus escritos sobre los mártires cristeros) y la poca/cero apertura a lo sobrenatural. Además, al tratarse, en buena parte, de documentos que fueron extraviados de diversos archivos, falta el contexto archivístico que es esencial para la comprensión correcta de un documento (¿quién me dice que no había una hoja al lado donde el oficial de turno desmiente o corrige el contenido del documento publicado?) y la posibilidad que otros historiadores se confronten con los mismos documentos. No es tan fácil que un hecho concreto realmente se convierta en una verdad histórica consolidada, si no hay una convergencia de varias fuentes y testimonios. En este sentido, este libro seguramente no es la última palabra sobre este tema y se podrá profundizar bastante más en el futuro cuando más fuentes estén a la mano. Normalmente los archivos se abren después de 60 o 80 años cuando ya hayan muerto todos los protagonistas de los eventos y algunos no se abren nunca.

    Sobre el “espíritu del fundador”: Teológicamente hablando (aunque no todos hacían esta reflexión con nitidez) es siempre el “carisma fundacional” o “lo que Dios ha inspirado” para esa fundación, y no las ideas personales de una persona o lo que el fundador haya añadido de bueno o de malo de su propia cosecha humana. De hecho, en la misa yo saludo diciendo: “El Señor esté con vosotros” y los fieles responden “y con tu espíritu”, que no son mis ideas o mi mente, sino el Espíritu Santo obrando en este pobre servidor que soy y que celebra la misa. (Así al menos lo explica el Papa Benedicto).

    Ya le hago competencia por la extensión de los comentarios. Aquí termino. Que Dios le bendiga, P. Andreas

  34. Dina dijo:

    Jajaja…no padre, no me atrevería a competir con el Dir. de comunicaciones. Me honrran sus palabras y creo que provienen más de su caridad que de la objetividad…yo suelo ser algo rollera en mis escritos.

    Le agradezco mucho su nota y aclaraciones a mis comentarios.

    Sobre la relación con el fundador…totalmente de acuerdo, por ello creo que la Iglesia entera y demás congregaciones deberán aprender de lo que nos sucedió y aunque el Opus Dei tenga un culto a su santo fundador al igual que otros, como los que usted menciona, no por ello vamos a afirmar que eso es sano y conveniente. Espero las cosas cambien en las congregaciones y no porque desconfiemos ahora de todos los demás fundadores, sino por buscar dar al Cesar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Y el culto, pues no debe ir al César, ni al Papa, ni a Shakira o Nadal por más que admiremos los dones, cualidades o misiones y papeles de unos o de otros. Nada con exceso, todo con medida ya que el hombre no es perfecto por más santo que sea,es bastante limitado, débil y fragil… y el golpe es duuuuro.

    Sobre los libros…pues se destruiría la fe si uno se convence de otra ideología a conciencia. Y si es a conciencia, no debe ser tan grave; grave sería actuar en contra de la conciencia por intentar dar testimonio, evitar un escándalo, por miedo, etc, etc. Lo que no te convence no lo haces tuyo simplemente tendrás más instrumentos para criticarlo constructivamente. Mi fe reconozco que se dañó gravemente cuando a la semana de conocer sobre la vida del fundador asistí a un retiro espiritual en donde en la mesa de libros estaba el antes desconocido para mí “Mi vida es Cristo”. Así que no sólo las lecturas hacen “daño”, y digo daño entre comillas porque algunos fuera de la fe católica están convencidos de que nuestra fe es equivocada y nosotros pensamos que la fe de otros no es la correcta…6 mil millones de personas en el mundo con creencias tan diversas; yo quiero creer por propio convencimiento por eso no le tengo miedo a conocer la fe, la vida y creencias de los demás. Hasta ahora creo que el acercarme a otros y aprender a respetarlos en sus diferencias me podrá humanizar más y dar una visión más comprensiva de la super barca del mundo…en donde todos son igualmente amados por Dios. Pero bueno, reconozco que mi fe de ayer no es la de hoy, y la fe de mañana no tendrá porqué ser como ahora…y no dejo de confiar en el Dios que me ama y me llamó a la existencia, y me permitió conocer una fe que claro que me puede llevar a la santidad, aún así, no pienso que esta fe valga más que la vida misma como nos dijo Maciel un día porque si no estaría dispuesta a matar a muchos o matarme a mí misma antes de perderla…y no lo estoy.

    Sobre el libro de Fernando González yo no tomo sus interpretaciones ni su ideología si no me convencen…yo me quedo con los documentos, con las muchas entrevistas y hechos. Totalmente de acuerdo en que el panorama completo no lo tendremos sino hasta que algunos de nosotros estemos muertos, -o quizá nunca porque siempre habrá quien pueda desmentir mintiendo con o sin la intención de hacerlo- pero pues por ahora prefiero elegir acercarme a las víctimas leyendo sus vidas tan dolorosas ya que se atrevieron a sacar su experiencia buscando la justicia y la verdad. Prefiero leerlos a ellos en sus entrevistas y libros que leer los cuentos que nos transmitió el fundador sobre las supuestas traiciones e infidelidades de estos cofundadores de los inicios…

    Por cierto y por último, quiero expresar que opino igual que usted sobre el desonocimiento de los hechos y buena voluntad de los superiores. Creo que cada uno pudo haber conocido algún fallo o debilidad del fundador y tratar de justificarlo (como muchos lo hicimos en su momento), pero definitivamente nadie de éstos tenía la visión del cuadro completo de este personaje tan enigmático y psicopático. Estoy igualmente convencida de ello y los aprecio mucho y aunque a veces no comparta sus posturas o perspectivas, no cambia el cariño y la confianza que tengo en la bondad de sus corazones: P. Alvaro, P. Luis, P. Evaristo, P. Mayagoitia, P. Peter Coates, P. Santiago Oriol…que son de los “superiores” de quienes podría opinar al respecto. Yo quizá podré atacar duramente al sistema cuando veo los fallos pero no así a las personas que fueron invitadas a adherirse y buscaron ser fieles a éste y fueron formadas ahí con gran ilusión y fe. Como el sistema y formación que tuvimos no fue del todo perfecto, y además tenemos nuestras limitaciones y defectos personales, pues todos cometeremos errores y muchos!!! Ojalá todos estemos dispuestos a reconocerlos y disculparnos, a veces públicamente cuando fallemos de manera pública; rectificar y seguir creciendo en el amor y demás bondades.

    Y como dijo Sócrates “sólo sé que no sé nada” pero me ilusiona seguir viviendo y conociendo un poco más lo desconocido. Me ilusiona conocer cada día más la grandeza de Dios y la limitación humana. Me apasiona la vida y me gustaría no dejar de pedirle a Dios sus dones y entre ellos uno que me encanta: la famosa y desconocida y siempre buscada sabiduría

    Dios lo bendiga mucho y a todos los miembros y exmiembros en este proceso de asimimlación doloroso; sin duda estará repleto de buenos frutos…frutos principalmente espirituales.

  35. Cristián dijo:

    Estimado P. Andreas

    Simplemente quiero dejar una pregunta para que cada lector de este blog analice la respuesta:

    1- Agarren un libro que haya escrito el P. Maciel
    2- Táchenle el nombre…
    3- Escríbanle el nombre que se les pegue la gana (Yo le pondría Homero Simpson). 4- Leanlo, y analicen EL contenido del libro… si les ayuda a progresar espiritualmente ¿Qué problema hay? Homero Simpson es un santo!!!… y si no les ayuda, pues no es tan dificil!!! tirenlo o regalenlo y pongance a leer la Imitación de Cristo…

    Por cierto, ¿por qué no es Santo Tomas de Kempis??? Es muy extraño que habiendo escrito semejante libro espiritual no lo hayan canonizado todavía…

    ACLARACIÓN: No quiero ni voy a justificar al P. Maciel. Simplemente quiero que lo malo se corrija y lo bueno se profundice. La Iglesia es Santa y NADIE la puede engañar. Ejemplo de ello es el nombramiento de los santos: ¿cuando se ha retractado el nombramiento de algún santo?

    Con esto quiero decir que la Legión de Cristo y el Regnum Christi, si son obra de Dios (cosa que estoy convencido), van a permanecer y no se puede alentar a “destruír” una obra porque es fruto de un Falso Profeta.

    Espero simplemente dar un punto de vista más a este tema tan interesante. Soy miembro del RC, no conocí al P. Maciel y, a pesar de su mal comportamiento, mi vocación al movimiento me es un DON de Dios… y a ello estoy agradecido. Yo no sigo a Maciel, sigo a Cristo mediante los medios que la Legión y el RC me ofrece. Si me ayudan, los aprovecho… sino, busco otros!!!! Lo importante es crecer en el amor a Cristo.

    Un gran abrazo y cuente con mis oraciones!
    Cristián Lanús Urrets

  36. Rodrigo dijo:

    Me parece muy injusto que muerto el rey, ahora se le niegue su mérito. La Legión la creó el P. Maciel y puso todo su esfuerzo en ello. Si tuvo problemas personales o se escapó de la justicia es otro discurso. No es posible pensar en el concepto de la Legión sino tal cual lo que describió el P. Maciel. Ahora se tiene que comprender que aunque del fundador defraudó a sus seguidores, éstos últimos hicieron el proyecto tal y como les fue descrito y por lo tanto tienen el deber de distinguir los verdaderos errores que permitieron que los delitos de aquel quedasen impunes. Además tienen el deber de analizar que las innumerables críticas a la Legión responden a un reclamo social y le deben de hacer frente sin menospreciar su origen, pues mientras aparentemente eran exitosos con el P. Maciel nadie decía ni dudaba de algo y ahora que la barca hace agua parece ser más simple echarle la culpa a un muerto.

  37. sebastian dijo:

    DINA,
    Lo digo ahora y seguramente no me vas a creer, pero lo dije hace mas de 30 años cuando tuve oportunidad de conocer al Padre Maciel en persona, “ojala nunca lo hubiera conocido, que decepcion”, este pensamiento lo comparti con otras personas de mi entorno y me contestaron que tambien para ellos fue una decepcion.
    Sobre el culto a la personalidad y el engaño, tu misma puedes comprobar escuchando las grabaciones o leyendo las trasnscripciones cuando el Padre mantenia conversaciones, que estas no estaban a la altura de sus escritos, que el lenguaje utilizado no era el de una persona culta, preparada, reflejaba mas bien todo lo contrario incluso los chiste que contaba y con los cuales se reia toda la concurrencia, no tenian ninguna gracia. Todo esto lo puedes escuchar y leer, no te digo nada que no haya comprobado.
    Ademas les recuerdo a todos que los escritos de otros fundadores, son utilizados y recurren a ellos otras congregaciones, diganme ustes de una obra que conozcan que utilicen lo supuestos textos del Padre Maciel, para la reflexion, meditacion o enseñanza y pregunto SERA QUE TODOS ESTAN CIEGOS Y LOS LEGIONARIOS SON LOS UNICOS ESCOGIDOS POR DIOS PARA VER.

  38. Cristián Lanús Urrets dijo:

    Sebastian, así como vos has sido ‘testigo de hechos negativos‘ yo, y muchos más, somos testigos también de hechos positivos. MUY positivos…
    ¿depende con qué cristal se miren las cosas? Puede ser… yo trato de seguir adelante y de alentar a aquellos con buenas intenciones. Criticando sin apoyar para mejorar no lleva a ningún lado. Creo que el principal cristal para mirar las cosas debe ser el respeto hacia los demás y la conciencia del deber cristiano de practicar la caridad. Lee, a modo de ejemplo, los escritos del P. Andreas y compáralos simplemente con los tuyos. La forma en que te dirijes es con un tono agresivo, y da a pensar que lo único que te interesa es criticar. Bueno, la mayoría no quiere criticar sino construir sobre roca firme aquello que es bueno, y hacer lo que corresponda con lo malo (para eso la Iglesia nos está dando una mano con el Delegado Pontificio)
    Un abrazo!

  39. Juan Guillermo dijo:

    Gracias por el artículo.

    Muy interesante y ánimo en su labor… sin duda difícil pero muy necesaria.

    Juan G.

  40. Ramón dijo:

    Estimado P. Adrea Schöggl

    Lo que comenta a Dina sobre la confrontación de distintos historiadores y el hecho de que se haga esperar tanto como 60 u 80 años, no es una forma que puede resultar ¿contraria a la verdad?, existe un vox populi que dice “la historia la escribe quién gana”, en este caso para bien de la Iglesia seria que el tiempo “demostrara” que hubo exageración y falsas acusaciones, utilizando argumentos como los que hoy usan los abogados…
    Por bien de la Iglesia y de la fe, me gustaría que en vida quedaran las cosas aclaradas, para que no pasaran cosas como las que generaron las famosas “leyendas negras”
    Pax

  41. Dina dijo:

    Espero la respuesta del padre, Ramón, y me permito también expresar una parcial opinión.

    A mi parecer, la historia de la forma de hacer historia se repetirá una y otra vez mientras el mundo ruede. Y algunos le creerán a los testigos y al libro A, y otros se inclinarán más por poner su confianza en otra fuente o fuentes. Algunos más tomarán tantito de aquí y tantito de allá buscando ser críticos y pensando en las limitaciones humanas. ¿Dónde estará la verdad absoluta? que yo alcance a ver, sólo en Dios, y ojalá nadie mintiera ni por los fines más nobles ni por evitar los escándalos más graves porque así se nos dificulta una y otra vez el conocimiento de la verdad y el aprendizaje. Pero sabemos que eso se dará porque habrá quien lo haga así creyendo que está haciendo un bien (quizá les pasó así a los abusados sexualmente quienes negaron las acusaciones o quienes se retractaron de sus testimonios en su momento).

    En mi experiencia, leí todas las acusaciones de las víctimas en el 97, cosa que no hubiera podido hacer un año antes cuando estaba viviendo la vida consagrada en el RC, sin embargo, al terminar de leer aquello publicado en el Hartford Courant, concluí que ellos habían mentido y que era una campaña orquestada contra el santo en busca de dinero. No dudé ni medio segundo del fundador…ni la más remota chispa de duda y pensé que eso era una gracia. Así me lo confirmó quien me dio dirección espiritual. Mientras los denunciantes hacían historia de sus experiencias verídicas, yo prefería leer los libros del falsamente acusado. Hoy reconozco mi error y le he pedido públicamente disculpas a esas víctimas y con uno de ellos tuve el gusto de disculparme personalmente mediante intercambio de correos. ¿Volveré a equivocarme en el futuro al elegir creerle a una historia en lugar de a otra? Aunque haya aprendido algo con todo esto, es probable que vuelva a equivocarme, y es entendible porque somos humanos, pero estaré consciente de que al estar eligiendo me podré estar equivocando ya que hay muchos factores que entrarán en juego, y la historia de la forma de hacer historia se repite. Me gustó mucho tu comentario y observación. Gracias y saludos a todos.

  42. P. Hugo dijo:

    Sebastián: Las cosas son mucho más complejas de lo que parecen. Sería más sencillo para todos decir que el P. Maciel no tuvo nada que ver con la fundación y que todo lo que se cree que escribió en realidad no lo hizo; pero eso no obedece a la verdad. Sabemos que copió muchas cosas, que hubo cartas que le prepararon, pero hay cosas que son de él.
    Por eso el Santo Padre dice que es una figura enigmática, porque es innegable que en algo ayudó a la configuración de la Legión, siendo un falso profeta, habiendo vivido una vida que puede ser todo, menos un ejemplo a seguir.
    Posiblemente, en vez de complicarnos con el pasado, o en vez de querer simplificarlo, lo que tenemos que hacer es tomar fuerzas para seguir este largo camino de nuestra renovación, al lado del Papa y de la Iglesia y alejados del falso profeta.
    Vendrán días en que estemos menos apasiondos y podamos juzgar con más objetividad esta figura enigmática de nuestro fundador: sus aciertos y desaciertos en la fundación, sus evidentes infidelidades.

  43. P. Andreas Schöggl, L.C. dijo:

    Amigos comentaristas: Por una parte me alegro que haya tantos comentarios, por otra parte me perdonarán que no podré contestar y ampliar siempre. Además estoy tratando de superar el “síndrome del maestro” (mi papá, mi mamá y mis dos hermanas son maestros) y no quiero sacar la pluma roja en cada ocasión para corregir o matizar cualquier afirmación. De hecho, estoy viendo que el intercambio va progresando bien entre ustedes.

    Por tanto, en breve en cuanto a la pregunta de Ramón sobre la que Dina y, en parte, también el P. Hugo (¡saludos!) ya han aportado una buena reflexión.

    Ramón, desconozco tu edad y te deseo una vida muy larga. Además, creo que efectivamente dentro de unos años ya sabremos algo más. Lo de esperar un tiempo para escribir la historia no es una decisión arbitraria porque además de la disponibilidad de las fuentes también entran en juego las sensibilidades del momento.

    Por ejemplo, es un hecho que hay una serie de contradicciones internas y externas (otros testimonios de testigos de los mismos eventos) en diversas publicaciones sobre nuestro fundador (por ejemplo en el primer libro “Vows of silence”). En su memento incluso las habíamos expuesto en Internet y estas críticas sobre afirmaciones históricas en su gran mayoría siguen siendo válidas. Sin embargo, en mayo de 2006, después de las sanciones que la Congregación para la Doctrina de la Fe impuso a nuestro fundador y el comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, despublicamos todas estas explicaciones porque en este momento y, posiblemente también hoy, muchos las tomarían como “defender lo indefendible”, “justificar o minimizar los comportamientos gravísimos”, “poner en duda las decisiones de la Santa Sede”, “ofender a las víctimas”,… No es un tema que se puede discutir como la Guerra de los treinta años (1618 – 1648).

    Esto no quita que la pregunta por las pruebas y los testimonios directos detrás de una afirmación existen o si la persona que hace la afirmación realmente tiene conocimiento directo. Por ejemplo, yo estoy muy escéptico si me dicen que supuestamente el Cardenal Ratzinger hace años haya dicho tal o cual en una conversación, aunque existen decenas de artículos que lo repiten y lo ponen entre comillas como si fuera una cita literal. ¿Por qué este escepticismo mío? — Porque he jugado al “teléfono descompuesto” desde el kinder. Es muy fácil que lo que uno dice y el otro repite llega al tercero de manera bastante diferente, cambiado, aumentado… Por tanto, hay que ser cuidadoso y, en primer lugar, no hay que nutrirse de publicaciones amarillistas.

    Añado una segunda recomendación sobre la cuestión de los escritos de nuestro fundador: Si tienen la posibilidad y la confianza de acercarse a un alcalde, a un empresario, a un obipso o a un superior mayor de una congregación religiosa, pregúntenle cómo elabora sus homilías, discursos, mensajes de felicitación, cartas circulares, cartas personales… Verán enseguida que es trabajo de equipo y que la colaboración de terceros es lo más normal y que también es normal que se usan ideas y textos ya existentes (hasta un cierto límite, que al menos en un escrito de nuestro fundador no se ha respetado).

    Un compañero mío estudia textos de autores medievales y me dice que ya entonces era un “copiadero” impresionante, sobre todo si se trataba de textos de escritos para la edificación espiritual. También aquí en Roma es un secreto a voces, quienes eran las personas que ayudaban a Juan Pablo II con muchos textos que él escribía e incluso ahora en las catequesis del Papa Benedicto sobre los padres de la Iglesia se encuentran ideas tomadas de diversos patrólogos… Al inicio de este año, el Papa Benedicto incluso mencionó en un saludo un mensaje que él había “firmado” el día anterior. Todos sabían que no lo había escrito personalmente, pero sigue siendo un escrito suyo y, de hecho, era bastante útil y bonito.

    Por tanto, no me parece una cosa tan extraña que nuestro fundador haya trabajado de la misma manera como director general de la Legión. Esto no quita que también pesnalmente ha escrito, dictado y hablado bastante, miles de páginas.

    Y, para Sebastián, añado que hay un libro de nuestro fundador que ha tenido bastante efecto postivo en la Iglesia. Se trata del libro sobre la “Formacion del sacerdote católico” que se ha traducido en unos diez idiomas y ha sido guía para muchos seminarios y casas de formación de religiosos en el mundo, además de inspirar fuertemente la Exhortación Postsinodal “Pastores dabo vobis” de Juan Pablo II.

    También en la elaboración de este libro ha colaborado un equipo de sacerdotes legionarios que a su vez partían de la formación sacerdotal que ellos mismos habian recibido en nuestra congregación; en parte por nuestro fundor o por sacerdotes que él había formado. Sin embargo, nuestro fundador ha dado indicaciones desde el inicio del proyecto de este libro, ha aportado muchos elementos, ha revisado y corregido todo el texto y al final lo ha firmado como autor.

    No me extiendo más porque tiene razón el P. Hugo. Los legionarios no nos hemos convertido en un grupo terapéutico cuya misión primordial consiste en entender y elaborar su propia historia. También el Delegado nos ha indicado mirar hacia adelante y construir el futuro (quizás habrá que pedir una excepción para los historiadores y, naturalmente, también la comisión de acercamiento a las personas afectadas hará su labor importante).

    ¡Buen inicio de Adviento!

  44. Carlos dijo:

    ¡V.T.R.!

    Estimado en Cristo, P. Andreas:

    Gracias por su análisis y respuestas a las interrogantes de este caso. En días pasados alguien me cuestionaba la validez de toda la labor de la Legión de Cristo y lo que atiné a decir fue que la actitud de los superiores (empezando por el P. Álvaro Corcuera, LC), era admirable y que, lejos de contradecir o desobedecer las disposiciones del Papa Benedicto XVI, me recordaban lo que San Agustín dijo:
    “Prefiero equivocarme con la Iglesia, que acertar solo”.

    Esta debe ser la postura de los laicos comprometidos con el Reino de Cristo, obediencia, oración y siempre buscar hacer el bien, de cara a Dios.

    Que Dios le bendiga.

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