La rutina en la vida de un cristiano

Jesús Muñoz[1] comenta que aunado al fenómeno de la cristiano fobia «el principal mal que azota al catolicismo viene de la incoherencia de vida, de la indiferencia, rutina, amodorramiento con el que muchos católicos asumen su fe». Da estadísticas sobre el estilo de vida de los que se consideran católicos en el mundo, siendo el común denominador: la apatía hacia la auténtica vivencia de la fe, consecuencia de la rutina y el desamor.

Continua explicando que la rutina es un cambio de actitud, según un antes (el amor) y un después (la indiferencia). Un movimiento en que se pasa de la pasión y el entusiasmo, a la indolencia, apatía e indiferencia. El artículo concluye que «la rutina en el cristiano constituye un pecado porque significa tratar con indiferencia y desprecio a la Persona que, por su misma esencia, es Amor de donación y cuya entrega no ha conocido límites». En las relaciones humanas la rutina podría verse como algo normal, pero cuando se trata de Dios las cosas cambian.

La rutina acaba no sólo con la fe, sino que es una de las principales causas de los divorcios, del abandono de los hijos, de las amistades, del bajo desempeño laboral, etc. Como personas estamos en constante cambio, tanto a nivel corporal como espiritual, pero la constante debe ser que estos cambios nos lleven a ser cada vez mejores, a buscar siempre crecer en el Amor, porque esa es nuestra vocación y misión, para eso fuimos creados.

El testimonio de Jorge Barco, desde España, nos alienta a tomar conciencia de la influencia y el bien que nuestro testimonio puede hacer en una cultura dominada por el relativismo y la rutina.

 

En México se iniciará el período del verano, sinónimo para muchos de vacaciones. Una época estupenda para salir de «las rutinas» en las que nos encontremos inmersos, especialmente en el ámbito de nuestra fe y de nuestra familia.  Aprovechemos este tiempo para avivar nuestra comunicación y unión con Dios y con la familia. Con entusiasmo vivamos la consigna que el Papa dirigió a los legionarios el miércoles pasado «queridos amigos, obrad con alegría y fidelidad a vuestra misión al servicio del Evangelio y del Reino de Dios». Viviendo este estilo de vida es imposible que nuestra fe y nuestro día a día sea algo rutinario.

Aprovecho para agradecer al P. Andreas la reseña sobre los últimos acontecimientos relacionados con la historia de la Legión de Cristo y el Movimiento Regnum Christi e invoquemos con mucha confianza la luz de la Santísima Trinidad, que recién celebramos y nutramos nuestra vida con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que celebraremos este próximo jueves 23,  para tener la fuerza para crecer en nuestro amor a los demás, única forma de poder ser auténticos discípulos y misioneros de Cristo, antídoto para nunca caer en la rutina o apatia.


[1] Muñoz Jesús en Análisis y actualidad (http://actualidadyanalisis.blogspot.com),

Acerca de Graciela Garza de Madero

Esposa, mamá de cuatro, suegra de tres y ¡feliz abuela de seis niñas! Miembro de la gran familia del Regnum Christi desde hace más de treinta años. He tenido el privilegio de participar en diversos proyectos como el Centro de formación integral a distancia (CEFID), Núcleos de vida Cristiana y Misión multimedia. Actualmente colaboro en el Centro de Recursos del Regnum Christi y en el Centro de estudios familiares y sociales (CEFAS).
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Una respuesta a La rutina en la vida de un cristiano

  1. Ma. Guadalupe Valadez Espinosa dijo:

    Muy cierto el contenido de su artículo.
    Mi vida cristiana es: Antes de Cristo y Después de Cristo.
    E incluyo: Antes de María y Después de María.
    Que mi Amor sea siempre más fuerte que la costumbre.
    Saludos y Bendiciones Sra. Graciela.

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