¿Listos para “Otra aburrida cena de Navidad?

Todo cambia, cambia todo cambia, como dice la canción que interpreta mi querida Mercedes Sosa. Cómo cambian las cosas con el tiempo, cómo cambiaron mis cenas de Navidad de la niñez a las de adulto.

Veo con tristeza y en ocasiones con indiferencia la sobre comericialización de la Navidad: Desde octubre podemos disfrutar los extraordinarios aparadores de las tiendas vendiendo miles de luces blancas, renos animados, grotescos santaclaus, simpáticos muñecos de nieve y entre todo eso y ya de pasada algunas figuras del Nacimiento.

Pasan los días del Adviento, algunos rezan la Corona de Adviento, otros vamos pensando cómo estirar el aguinaldo, otros ya gastaron la mitad con el “buen fin”. Entre las familias comienzan las negociaciones para ver con quien pasan la Navidad y el Año Nuevo y así, entre miles de cosas, posadas y preposadas llega la tan esperada cena de Navidad.

Y ¿Que es la cena de Navidad?, pues se supone que parte de la celebración del nacimiento de Jesús, del Hijo de Dios, del Nombre sobre todo nombre, del Omnipotente, del Amigo que nunca falla, de aquel que dio la vida por ti y por mí.

Y ¿porqué se ha convertido en muchos casos en una simple cena de cosas deliciosas y regalos medio forzados? No sé porqué, pero lo que si sé y he vivido es que es muy desalentador pasar una cena de Navidad con el corazón tibio o vacío del Dios Vivo, ajeno al amor tierno, fuerte y purísimo del Niñito Jesús.

No quisiera vivir más cenas de Navidad así, no basta – aunque ayuda – el sólo rezo cada domingo de la Corona de Adviento, quizás deba centrar esas noches en la celebración de la Misa y no en la cena, quizás debo pasar un buen rato a solas con Dios, pensando, evaluando, confrontando mis actitudes, reconociendo mis logros, agradeciendo la vida y miles de cosas más.

Tenemos más de un mes para tener experiencias espirituales que nos lleven a una vivencia fuerte y muy intensa del Nacimiento de Dios en nuestro planeta. Se me ocurre que participar en las posadas de las parroquias es algo que ayuda, actuar en alguna pastorela, llevar comida muy buena y regalos a las personas mas pobres que encuentre y que ademas les hable de Dios, creo que esto puede ayudar a no pasar un Adviento inadvertido que concluya con una gris y aburrida cena de Navidad.

Son sólo ideas, cada quien puede sugerir o encontrar compromisos personales, familiares o de toda una comunidad que den vida y alegría duradera a ese acontecimiento llamado Navidad y que centramos en una Cena de Navidad.

Osvaldo Moreno

Acerca de Osvaldo Moreno

Desde 1998 trabajo formalmente para la Iglesia. Considero un privilegio ejercer en un mismo trabajo mi profesión de comunicador y el llamado a la evangelización de todo bautizado. Desde niño mis padres me enseñaron a colaborar con la parroquia, a estar cerca de los sacerdotes. Ahora de casado y como miembro del Regnum Christi estoy seguro de que el trabajo y la unidad de los movimientos de laicos es una riqueza que puede contribuir de manera muy importante a la reconstrucción de una sociedad más justa y libre.
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Una respuesta a ¿Listos para “Otra aburrida cena de Navidad?

  1. METTEY dijo:

    Empezar por uno mismo sería lo primero, buscando felicidad en todo lo que “rodea” la Navidad nos acaba por dejar “llenos de frustraciones” por no encontrar al que quiere nacer en nosotros en el único lugar donde está: en mi.

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