El suyo, ¿está en la lista de los 10 «empleos» más felices? La célebre revista Forbes señala que el sacerdocio es el «empleo» más feliz en el mundo. Éste fue el titular del pasado 22 de noviembre de www.religionenlibertad.com . Paradójicamente, otro titular, ese mismo día, anuncia que según la Real Asociación Médica, la pobreza, la «soledad» y la «fatiga» se convierten en criterios para la eutanasia en Holanda.
¿No te sorprende?
Por un lado la encuesta realizada por el National Organization for Research de la Universidad de Chicago señala la lista de las 10 profesiones más felices por la labor que desempeñan. La encabezan los sacerdotes católicos y pastores protestantes. Les siguen los bomberos, los fisioterapeutas, los escritores, los instructores de educación especial, maestros, artistas, psicólogos, agentes de servicios financieros y, finalmente, los ingenieros de operaciones.
Como características generales de estas diez «profesiones» está la poca remuneración económica y la entrega hacia los demás. Estos rasgos señalan que no será extraño que estas personas enfrenten, en mayor o menor la grado, la pobreza, la soledad y la fatiga… ¿Por qué entonces se consideran felices? ¿Por qué lo que para algunos es causa de desesperación, desaliento, angustia; para otros, aunque no sea algo querido, es algo que se acepta y, sobre todo, se vive como algo que da sentido a la propia vida.
Si queremos ser realmente felices, debemos optar por la vocación acorde a los talentos con los que Dios nuestro Señor ha enriquecido nuestra vida. Rafael Mojo nos comparte su experiencia, como ha logrado que la vivencia de la caridad sea su segunda naturaleza y como, gracias a que se ha preocupado por conocer y seguir la voluntad de Dios en su vida, es inmensamente feliz en el servicio a los demás.











