Ante los interrogantes, respuestas

El P. Dennis Doren L.C., comenta en su blog “Sembrando esperanza” que la fe es el camino a la esperanza. El que pierde dinero, pierde mucho; el que pierde a un amigo, pierde un gran tesoro; el que pierde la fe, pierde todo, porque la fe es CONDUCIRSE por los caminos de la vida de la misma forma en que un niño toma la mano de su padre. Es dejar nuestros problemas en manos de DIOS, arrojarnos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación, porque la fe implica que descansemos en Él para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas. Concluye su comentario con esta sabía recomendación: “Que en tu vida haya suficiente fe para afrontar las situaciones difíciles, junto con la necesaria humildad para aceptar lo que no se puede cambiar”.

¿Por qué estos comentarios? Porque ante la noticia de que algunas consagradas del Regnum Christi pidieron su salida del Movimiento, para continuar su vida de consagración bajo el cuidado pastoral de un obispo, se multiplicarán los comentarios, puntos de vista, opiniones… Y pues como he estado alejada del blog, por razones fuera de mi voluntad, y justo hoy es cuando tenía programado compartirles algún comentario y video, dadas las circunstancias, he cambiado el giro del tema.

Primero, estuve en un Taller de oración, “Hacia la intimidad con Dios”, un regalo de Dios nuestro Señor, ya les iré compartiendo mi experiencia, mientras les recomiendo visitar www.la-oración.com ¡Excelente medio para tener recursos nuevos y actuales relacionados con la oración!

Luego, una gripe implacable y otros asuntos me limitaron mucho el tiempo… pero aquí estoy de vuelta para compartirles mi experiencia del sentido de familia que tuve en el taller. Fui la única señora de Monterrey que asistió al taller, no conocía absolutamente a nadie… bueno, con dos personas había tenido contactos por internet (por mi apostolado tengo relaciones con muchísimas personas, desde hace muchos años, pero que nunca he conocido en persona).

Que les puedo decir, desde el primer día, la acogida, la cercanía de familia, el sentimiento de que estamos “en el mismo canal”, que compartimos los mismos ideales, fue impactante y me confirmaron una vez que el ser miembro del Regnum Christi, el que Dios nuestro Señor me haya llamado a esta vocación, es un don que ha enriquecido mi vida.

Ante el hecho de que en la Iglesia, gracias a Dios, haya muchos caminos y que no todos están llamados al camino que ofrece el Regnum Christi, o que después de un tiempo consideren que hay otros caminos, no podemos más que acoger esta decisión con pena, porque en una familia todo miembro es importante, pero también hay que respetar la decisión, si no han encontrado lo que buscaban en nuestra familia espiritual. Les agradezco todo el bien que han hecho y les ofrezco mis pobres oraciones y mi sincero deseo de que su consagración siga aportando muchos frutos, para la Iglesia.

Como miembro del Regnum Christi reitero mi agradecimiento a Dios, por haberme dado esta gran familia que tanto me ayuda a crecer en todas las áreas de mi vida. Y como dice Fernando en tu testimonio, que hoy les comparto, lo importante es encontrar el camino que Dios te ofrece, en lo personal, a cada uno de nosotros, para crecer, confiando en que con la gracia de Dios, podemos aspirar a la santidad al ser fieles discípulos y misioneros de su amor.

Acerca de Graciela Garza de Madero

Esposa, mamá de cuatro, suegra de tres y ¡feliz abuela de seis niñas! Miembro de la gran familia del Regnum Christi desde hace más de treinta años. He tenido el privilegio de participar en diversos proyectos como el Centro de formación integral a distancia (CEFID), Núcleos de vida Cristiana y Misión multimedia. Actualmente colaboro en el Centro de Recursos del Regnum Christi y en el Centro de estudios familiares y sociales (CEFAS).
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