«Los orfanatos están llenos de pequeños niños “imperfectos”»… y han decidido adoptar cuatro

Nuria y Lluis Pallàs-Vadillo son de Barcelona. Desde hace varios años son miembros del Regnum Christi y encargados de la revista NET en España. Tienen nueve hijos, tres de los cuales son adoptivos. Sus tres hijos adoptivos tienen discapacidad y fue precisamente ese factor el que los llevó a querer adoptarlos.

Recientemente han decidido adoptar un niño más con discapacidad. Algunas personas no entendían el porqué, así que Nuria y Lluis redactaron una carta para explicar a sus amistades las motivaciones de fondo por esta nueva decisión. Con permiso de la familia Pallàs-Vadillo, ofrecemos a continuación la carta que pone de manifiesto no sólo la grandeza de corazón de este matrimonio sino también la conciencia respecto a la vida de las personas que más necesitan cariño.

***

Querida familia,

Después de un comentario (de buen rollo) de uno de vosotros, me di cuenta que os debo una disculpa. Me explico. Con eso de que la confianza da asco y que “pensamos” igual y demás, a veces actuaciones que uno hace se da por sentado que todo el mundo entiende y crees que te leen la mente o algo así.

Bien, entremos en materia porque no creo que hasta el momento estéis entendiendo nada, y estaréis pensando que “ésta loca” va acumulando puntos «pa Sant Boi». Creo que ya todos sabéis que hemos iniciado un nuevo proceso de adopción. Como siempre, adopción nacional de un niño con necesidades especiales (discapacidad física, psíquica, sensorial, enfermedades crónicas y grupos de hermanos).

Los comentarios más frecuentes ante semejante acto de locura profunda son: «¿ podréis? ¿No estás cargando mucho a los otros? ¿Y el día de mañana? y… y… y…, etc. Es por este motivo que creo debemos -Lluís y yo- explicaros el porqué de nuestras decisiones. No para justificarnos sino para compartir con vosotros y para que desde un punto de vista más elevado podáis mirarlo con otros ojos.

Indistintamente de que nos vaya el trato con niños y la vida familiar, uno no se mete en según qué fregados si no hay una motivación importante y, sobre todo, espiritual.

Nosotros nos planteamos las adopciones a raíz de aparecer en prensa la posibilidad de que personas del mismo sexo pudieran adoptar. También el hecho de que siempre oíamos y seguimos oyendo: «no abortes, dalo en adopción». Pero los centros de menores están llenitos de pequeños niños “imperfectos” a quien nadie lleva a su casa.

Nuria y Lluis

No os voy a explicar todas las anécdotas que ocurrieron para no alargarme y no aburriros, pero, siendo una decisión tan importante, lo mejor fue ponerla en manos de Nuestro Señor y pedirle que nos guiara y nos indicara si es lo que quería de nosotros. A partir de entonces hasta la fecha han sido una cadena de “casualidades” que nos han hecho ver que realmente Dios nos pide que sigamos este camino, dedicando todo nuestro ser a este proyecto y pidiendo nos abandonemos en sus manos, Él nunca nos ha dejado de su mano.

Sabemos por experiencia, y después de situaciones muy duras que nos ha tocado vivir, que aunque Dios permite que suframos, ahí está con nosotros dándonos la mano y sosteniéndonos. Nunca hemos tenido mucho, pero nunca nos ha faltado de nada, Dios nos ha ayudado en lo grande –tanto cuando se nos han muerto dos bebes– como en lo pequeño –duplicidad de visitas médicas y sin mover dedo me cambian una de día–, encontrarnos un piso grande pagando lo mismo o menos que en el anterior, y no faltándonos trabajo.

Nuestra confianza en Dios no es de sentarnos en el sofá a esperar a que caiga del cielo todo, sino la confianza de que El, en su infinita bondad, nos guiará y nos dará los medios para seguir trabajando por amor a Él.

Creo que es ahí donde está el truco, en el AMOR, sí, amor con mayúsculas, amor del que se da sin esperar nada a cambio, amor a criaturas que en su desgracia son imagen de Dios y las ha pensado y ha querido tal como son. Si Dios las quiere y las ha pensado así, ¿quién soy yo para despreciarlas, abandonarlas, ignorarlas?

Como cristianos, creo que tenemos la obligación de ocuparnos de los más desfavorecidos, como imagen viva de Dios, ya sea dentro o fuera de casa, ayudando de mil maneras. La nuestra es dar una familia a niños que son la imagen viva del Jesús crucificado, que murió por nosotros para salvarnos.

¿Mi cansancio, mi preocupación, mis horas de sueño, mi tranquilidad, mi carga….? NADA comparado con el sufrimiento de Cristo en la cruz.

Sabemos que podemos tener dificultades en muchos sentidos, que tendrán problemas posiblemente, pero nosotros queremos estar ahí, diciéndoles que les queremos, que les queremos como son, con sus peculiaridades, que no esperamos ni que cambien ni que mejoren, y que aunque la cosa se ponga “chunga” ahí estaremos. Os aseguro que todo ello no es nada comparado con lo que ellos nos dan, y también os aseguro que Dios nos paga con creces cualquier sacrificio que podamos hacer. En el caso que las cosas se vuelvan feas, también estamos convencidos de que está previsto por Dios para un bien mayor.

¿Qué pasa con los hijos biológicos? Dentro de lo que nosotros queremos trasmitir a nuestros hijos es ese amor al prójimo, compartir lo que tenemos con los que no tiene nada, y no me refiero material, sino que no los quiere ni su madre. A ellos no les falta de nada y tiene mucho que dar y que compartir. Esto no significa que nos comportemos como unos tiranos, y que no estemos pendientes de ellos, pues lo hablamos y vivimos por y para ellos. No queremos hijos de mantequilla, que “se agobian” cuando al lado tiene gente sufriendo y que pudiendo darles un poquito insignificante de lo que tienen, no lo hacen. Para mí como madre sería un gran fracaso tener unos hijos que solo saben mirarse el ombligo por muy buenos estudiantes y profesionales que fueran… Eso no me sirve. Y no nos podemos quejar de ninguno de ellos, son buenos hijos, Dios nos cuida mucho, sin duda.

Materialmente hablando, no tenemos mucho, pero no nos falta nada de lo necesario ¿Qué necesitaríamos un coche grande? Sí, claro, pero no es el mejor momento. ¿Pasa algo? Nada. Solo es un coche. El plato de sopa lo tenemos y el pollo también. ¿Que no se va de vacaciones? ¿Pasa algo? Nada. En Barcelona hay mucho que hacer y muchas excursiones pendientes. No tenemos ninguna propiedad. ¿Pasa algo? Nada. Menos problemas, menos ataduras. Lo importante son las personas. Tenemos la libertad de no estar condicionados por una hipoteca y, además, tenemos un nicho en el cementerio…

Bien después de todo este rollo, espero que comprendáis que no solo hacemos esto porque nos va esta movida. No somos una ONG sino que Dios, en su infinita misericordia, nos da medios para que podamos llegar al cielo. O por lo menos material para poder «chantajear» a San Pedro. Nosotros no somos nadie ni podemos hacer nada solo con nuestros medios, es El que nos guía y nos da todo lo necesario para seguir.

Nuestro camino no es fácil, estamos muy solos pues no conocemos a nadie que se dedique a lo mismo, y la mayoría de gente que nos rodea dice: «¡oh qué majos, pero me voy a casa a ver una peli».

Nos os pedimos nada material (aunque se aceptan donativos, naturalmente, no os haríamos un feo) pero si nos encomendarais en vuestras oraciones e intentarais ver nuestras “locuras” con una mirada más elevada, viendo en esos enanos al Niño Jesús, sería muy bueno.

Gracias familia, perdonad el rollo pero creo que os lo debía.

Jorge Enrique Mújica, LC

Acerca de Jorge Enrique Mújica, LC

Jorge Enrique Mújica, LC, es corresponsal en Roma de diferentes medios de comunicación digitales, analista de comunicación en ZENIT News Agency y editor de Análisis y Actualidad Magazine. En Twitter: @web_pastor
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Una respuesta a «Los orfanatos están llenos de pequeños niños “imperfectos”»… y han decidido adoptar cuatro

  1. marian dijo:

    Adoptar es una forma preciosa de formar una familia, el querer proporcionar un hogar a unos niños abandonados o huérfanos eleva la condición humana, a mi me hace creer en que somos capaces de ser mejores, de tener valores que formen una sociedad mejor.
    No he entendido la alusión a que parejas homosexuales puedan adoptar como motivación…
    Todas las historias de padres/madres adoptantes son iguales, hay una gran amor, compromiso, bondad, ese espíritu de servicio al prójimo que muchos tenemos sin ser cristianos ni hablar de un dios.
    Sois una familia preciosa, os deseo lo mejor.

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