Minerva Carrillo, diecisiete años de mirar con esperanza

Tener un encuentro con Minerva Carrillo es siempre una sorpresa. Su eterna sonrisa descubre un atisbo de lo que, seguramente, Dios le regala cada día en su oración. Baja de estatura, es, sin embargo, un gigante a la hora de transmitir un mensaje, que contagia a cualquiera que la escuche. Tuve la oportunidad de charlar un rato con ella en Madrid y constaté que nunca te deja indiferente. Fruto de ese encuentro es, justamente, esta entrevista que ahora les comparto…
Minerva, ¿cuál ha sido su camino como consagrada en el Regnum Christi?
Soy de Monterrey (México) y tengo diecisiete años de consagrada. Desde pequeña estudié en  el CECVAC, colegio del Regnum Christi, y fue allí donde conocí el Movimiento: primero como alumna y después cuando entré al ECyD, a la edad de 11 años. Tanto en el ECyD como en el colegio se me presentó a Cristo como una persona real en mi vida, alguien que siempre está a mi lado.
¿Alguna anécdota especial de esos años?
Recuerdo con mucho cariño las acciones de gracias en la comunión dirigidas por las consagradas y que me enseñaron a platicar con Jesús como platico con un amigo. Eso me ha marcado mucho desde entonces.
¿Y cómo surgió su vocación? Porque cualquier persona puede hablar con Cristo durante la comunión…
En el ECyD crecí con la convicción de que podía cambiar el mundo, hacer algo grande para dejar huella en la vida de los demás y que eso lo podía hacer con otras personas que tenían los mismos ideales y deseos. Vivimos una época en que realizábamos proyectos apostólicos que ayudaban a otros y que, al mismo tiempo, le daban sentido a mi vida. Así, poco a poco, fui descubriendo que tengo una misión en el mundo y que sólo la podía realizar entregándole toda mi vida a Cristo. Fue algo muy claro y a lo que no podía decir que no.

Diecisiete años de consagrada es mucho tiempo… ¿qué ha realizado en este período?
He tenido la oportunidad de realizar varios apostolados: fundación del ECyD en São Paulo; secretaría general y administración en Roma; ECyD y giras en Los Angeles, California; instructora de formación en el Everest de Rio de Janeiro; profesora en el centro de formación de consagradas de Curitiba; ECyD en Brasilia y finalmente, ahora, en Madrid.
Muchos cambios…
Pueden parecer muchos y muy diferentes apostolados y la verdad es que lo son. Pero en todos ellos he ido descubriendo que mi corazón de apóstol va más allá de lo que hago. Es un estilo de vida que me lleva a buscar hacer el bien y acompañar a las personas a encontrarse con Cristo y con la plenitud de vida que Él les ofrece. Me es difícil encasillar mi apostolado a las actividades que he realizado. Lo pienso más como una parte esencial de mi vocación, como algo que sale de forma natural porque nace del amor a Cristo.
Dice que ahora está en Madrid, ¿cuál es el proyecto que realiza ahí ahora?
Actualmente trabajo en el Centro de Estudios para la Adolescencia y Juventud que tiene sede en la Universidad Francisco de Vitoria. Es un centro que nació a raíz del proyecto de renovación del ECyD, hace 4 años, y que tiene como finalidad profundizar en nuestra misión de acompañar al adolescente y al joven de hoy.
¿Y en qué consiste?
Soy parte de un equipo formado por seglares, miembros consagrados y legionarios. Y nos dedicamos a “descubrir” y comprender al adolescente y al joven, a través de la investigación, estudio y encuentros reales con ellos; también a la formación de los miembros del Regnum Christi y de todos aquellos que se encuentran trabajando en las secciones del ECyD y quieren poner en práctica las intuiciones que recoge el ECyDbook, nuestra primera publicación como Centro de Estudios.  El proyecto se va desarrollando poco a poco y según las necesidades que el mismo Regnum Christi nos va presentando.
Una pregunta que puede parecer provocativa, pero que muchos se hacen: ¿nos están cambiando el ECyD?

Yo diría que, más que un cambio, es un redescubrimiento. Hablamos de una nueva mirada sobre el adolescente, conocerlo en el día de hoy para así poder responder a sus necesidades. Y es de allí de donde surge este repensamiento del ECyD. Partimos de las preguntas que tienen los adolescentes para así poder salir a su encuentro y llevarlo a descubrir sus convicciones y a tomar decisiones para su vida. Hablar de cambio puede parecer un rechazo a lo anterior mientras que hablar de renovación significa coger la riqueza y experiencia de los últimos 40 años y hacerla presente en el mundo de hoy. Eso es lo que buscamos hacer con la ayuda de todos aquellos que quieran colaborar.
¿Qué es lo que más le llama la atención ante el futuro que se nos presenta como familia Regnum Christi?
Me ilusiona mucho poder transmitir lo que a mí me hace vibrar como, por ejemplo, el ECyD. La primera vez que di un seminario de capacitación sobre la mirada, la misión y el método del ECyD me impresionó mucho cómo conectó con los corazones de mis jóvenes alumnas consagradas. Fue un redescubrir juntas la maravilla de nuestro apostolado con los adolescentes. Ver su entusiasmo apostólico es algo que me renueva mucho.
Y da también esperanza, ¿no?
Sí, mucha. Y eso me lleva a dar también gracias a Dios por todas las experiencias que he vivido.
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2 respuestas a Minerva Carrillo, diecisiete años de mirar con esperanza

  1. Patricia dijo:

    VTR!
    Buen día, me podrán decir donde me puedo contactar con Minerva
    Gracias
    En Cristo

  2. Hola Patricia, a Mine la puedes contactar en minecarrillo@regnumchristi.net

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