No solo saber amar, saberlo comunicar

Dos artículos confirman lo que tú, yo y todos sabemos. La clave, la llave del éxito, el secreto de la felicidad, la pista para la alegría, para la felicidad, para la realización, para la plenitud, … en los términos que lo quieras poner, está en el Amor (con mayúscula).

Las estadísticas son claras: la familia y las relaciones personales con los seres queridos son el tema que más se valora, el que más satisfacciones da y el que más daña cuando no funciona bien.

«En una sociedad que fomenta dos extremos (el individualismo radical, a veces narcisista, o el anonimato más absoluto, confundido en la masa) la mayor parte de las personas sienten que lo que necesitan es mejorar sus relaciones con los que le rodean. No es sólo un problema de saber amar, sino también de saber comunicar que se ama.

Y un lector del sitio comento: «Si uno lee la vida de los santos, llega a la conclusión de que ellos no necesitaron ningún curso de “crecimiento personal” para llegar a su completa realización como personas. Y ellos eran de carne y hueso como nosotros, con nuestras mismas imperfecciones. Y nosotros estamos llamados a ser santos. Por tanto cabe preguntarse por qué hoy la gente busca cursos que quienes nos precedieron no necesitaron para llegar a la plenitud».

Y la respuesta nos la da el P. Pedro Barrajón, L.C. en su artículo sobre el Cristocentrismo de la vida espiritual: «La oración nos debe cristificar: hacer más semejantes a Cristo, a su entrega al Padre, a su amor por los hombres, a su humildad profunda, a su misericordia para con los pecadores, a su obediencia heroica al plan del Padre, a su atención a las inspiraciones del Espíritu.

Creer en Cristo es una gracia y esta gracia se forja, se amplifica, se profundiza, se enraíza en el alma a través de la oración. Por ello los grandes orantes han sido aquellos que poco a poco, casi sin saberlo se han ido asimilando a Cristo, imitándolo en sus virtudes, conociéndolo de modo experiencial, amándolo por encima de cualquier otro amor. Los grandes orantes han sido los grandes santos y los grandes santos los grandes orantes»[2].

Así que queridos amigos agradezcamos a Dios el que haya puesto al Movimiento Regnum Christi en nuestro camino porque con su espiritualidad cristocentrica nos ofrece muchos medios para que día con día vayamos progresando en nuestra relación personal e íntima con Cristo, nuestro Rey.


[1] www.religionenlibertad, 16 de octubre de 2013.

[2] Publicado en www.la-oracion.com el 15 de octubre de 2013

Acerca de Graciela Garza de Madero

Esposa, mamá de cuatro, suegra de tres y ¡feliz abuela de seis niñas! Miembro de la gran familia del Regnum Christi desde hace más de treinta años. He tenido el privilegio de participar en diversos proyectos como el Centro de formación integral a distancia (CEFID), Núcleos de vida Cristiana y Misión multimedia. Actualmente colaboro en el Centro de Recursos del Regnum Christi y en el Centro de estudios familiares y sociales (CEFAS).
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