Los legionarios ante las víctimas del padre Maciel

Por el P. Fernando Morales, L.C.

Acabo de ver la entrevista al Padre Félix Alarcón hecha por Jesús Bastante en Religión Digital (http://youtu.be/H-7q0s4d1_w). Él es uno de los ex legionarios que durante años intentaron revelar el lado oscuro de la vida del padre Maciel que conocieron y sufrieron en primera persona.

El testimonio me ha parecido conmovedor en muchos sentidos. Debo poner como premisa que mis comentarios se aplican a la entrevista original que puede verse en video, no a la “transcripción” publicada, que es claramente desleal al original en muchos momentos. Son poquísimas las frases transcritas literalmente en ese texto, y sobre todo el titular agresivo que se le dio es una frase manipulada puesta en labios del padre Alarcón falsamente. Nunca dijo que la Legión “debería ser eliminada” (compárese el minuto 25:30 del video con la transcripción).

Lo que más toca el alma al escucharle (el mismo entrevistador confesó al final haberse emocionado) es la humildad y el sentido cristiano de este hombre, víctima primero de abusos sexuales y psicológicos y luego víctima de la indiferencia, la incredulidad e incluso el rechazo por parte de muchísimas personas durante casi veinte años. Ante tanto dolor uno esperaría juicios duros y condenatorios de su parte.

Pero frases como “Yo he perdonado a todos, incluido a Maciel”; “¿Quién soy yo para juzgar la vida del padre Maciel?”; “Me pides a mí pasar una especie de juicio sobre el Papa. ¿Cómo puedo hacer yo eso? Yo no soy nadie”; “Ofrecí alguna Eucaristía [por el padre Maciel]”; “yo quedé impresionado de la bondad personal del padre Corcuera”… hablan de un corazón lleno de amor y sinceridad. Un corazón grande que nunca aprendió a odiar.

Por si fuera poco, después de tantos años de haberse sentido ignorado por la Iglesia, la llama “mi amada Iglesia en la que yo he nacido y en la que espero morir”.

Escuchándolo he sentido estar ante alguien que merece todo mi respeto, admiración e imitación.

Por otra parte, para mí es sorprendente la similitud entre algunas frases del padre Alarcón con afirmaciones de la propia Legión en los últimos años. “No me siento con el derecho de juzgar la totalidad de la vida del padre Maciel”; “El padre [Maciel] tenía un carisma impresionante”; “Para nosotros era un misterio tremendo, como lo sigue siendo para mí”; “Hasta esta fecha yo no sé si el padre estaba muy enfermo…”.

Incluso después de todo lo que ha pasado dice: “Yo quiero todavía creer que aquí hubo algo que yo no sé explicar y que no podemos explicar todavía y que llegó a encandilar a las más altas instancias de la Iglesia”.

Todas estas son frases que podrían ser suscritas por la práctica totalidad de quienes seguimos en la Legión.

Todo esto me lleva a preguntarme: ¿cómo es posible que se nos siga considerando (a él y a los legionarios) como bandos opuestos en una disputa? ¿E incluso que algunos de nosotros podamos seguir sintiendo eso? Sé que no todos los que han sufrido a manos del padre Maciel tienen las mismas actitudes, lo cual es perfectamente comprensible y normal, pero escuchando al padre Alarcón me he sentido realmente de su parte, porque lo merece y porque además es la parte de la que he estado siempre: rechazo de lo malo, perplejidad ante los hechos contradictorios y afirmación de lo bueno.

Alguien que después de tantos sufrimientos en la Legión afirma de ella que “aquí hay unas ansias verdaderamente inocentes y una entrega real de mucha gente”, o “¿van a tener suerte en el camino que elijan [los legionarios]?, yo se lo deseo”, no debe, no puede ser visto como nuestro adversario.

Urge una reconciliación con todos nosotros, y es absurdo que aún no hayamos podido sellarla. Porque estamos del mismo lado. No hace falta estar de acuerdo con cada palabra de esta entrevista para sentirse de parte del padre Alarcón. Y continuar llevando adelante la Legión de Cristo y el Regnum Christi no tiene por qué significar una negación de las injusticias y atrocidades pasadas. No tengo que rechazar la Legión para ponerme de su parte.

Urge expresar nuestra cercanía a este hombre, a este hermano nuestro. Me duele que él siga sintiendo que lo consideramos un enemigo o simplemente que, aun reconociendo él la bondad del padre Corcuera y los pasos oficiales que se han dado, piense que el conjunto de los legionarios somos indiferentes ante su dolor o crea que lo miramos con recelo.

Padre Felix: pido a Dios llegar a tener un corazón como el suyo. Estas líneas quieren ser un testimonio de algunas cosas importantes que usted dijo, y que hablan de quién es realmente usted: un gigante.

Si durante años pensamos que su testimonio era falso, usted sabe que nuestra ignorancia era prácticamente invencible. Pero hoy sabemos que estábamos equivocados y que usted (igual que las otras víctimas) merece una petición de perdón. Y estoy seguro de que la mayor parte de mis hermanos legionarios hubieran admirado su testimonio desde hace ya algunos años si no fuera porque demasiados obstáculos y titulares falsos siguen queriendo convencernos de que usted y nosotros estamos en bandos opuestos.

P. Fernando Morales, LC

Acerca de Autores varios

En esta sección publicamos textos selectos de otros autores que desean compartir sus reflexiones sobre temas relacionados con el carisma y la misión del Regnum Christi en la Iglesia. Las sugerencias se pueden enviar a (regnum@regnumchristi.org), junto con una breve presentación del autor”.
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14 respuestas a Los legionarios ante las víctimas del padre Maciel

  1. P. John Doyle LC dijo:

    Querido P. Fernando,

    ¡Saludos de México y le deseo una Feliz Navidad a usted y a los lectores de este comentario! Le agradezco mucho su articulo que me parece maravilloso. Como usted sabe soy un sacerdote legionario común y corriente y comparto mucho su admiración por el P. Félix Alarcón. El video de la entrevista me pareció estupenda. Si él fuera a leer este mensaje le aseguraría de mis oraciones y le agradecería mucho por su amor a la verdad y su testimonio sacerdotal. También le pedería perdón a él y a otros como él con todo sinceridad por todo el rechazo que experimentaron por parte de nuestra congregación.

    ¡Qué Dios le bendiga y la Santísima Virgen nos conceda de su Hijo Divino corazones purificados y renovados llenos de amor y misericordia!

    Su hermano en Cristo,

    P. John Doyle LC

  2. Exclaustrado dijo:

    Padre Fernando, respete usted las palabras del P. Félix, cuando habla del P. Maciel no se refiere al carisma del P. Maciel en el sentido del que hablamos nosotros cuando hablamos del carisma como algo inspirado por Dios, se refiere a algún aspecto atractivo, no necesariamente de Dios. Por lo mismo usa el verbo encandilar, dando la idea que no se trata de algo verdadero, auténtico, sino sólo de una apariencia. Lo mio puede ser intrepretación, pero lo suyo también, no se lo atribuya al P. Félix. Por otro lado, es posible que el P. Félix no se atreva a juzgar al P. Maciel, la Iglesia, sin embargo, ya lo ha hecho, habla de él como una persona cuyos actos manifiestan una vida carente de escúpulos y de auténtico sentimiento religioso.

  3. Padre… un abrazo y un aplauso, pero sobre todo gracias y oraciones.

  4. P. Fernando Morales, L.C. dijo:

    Estimado “Exclaustrado”:
    Efectivamente, en la frase del padre Félix citada por mí, decir que el padre tenía “un carisma impresionante” significa simplemente que tenía una personalidad que causaba mucho impacto. En ningún momento me pasó por la mente otro significado, ni creo haberlo sugerido, y creo que se entiende en el contexto, como usted bien lo hace notar con el verbo “encandilar”. Sin embargo es verdad que puede ser ambiguo. Este artículo no entra en la cuestión del carisma institucional. Es buena la distinción que usted hace porque podría entenderse en ese otro sentido. Simplemente digo que todos somos conscientes de la personalidad impactante que tuvo el padre Maciel y que fue parte del problema.

    Sobre lo segundo, me remito al adagio teológicamente irrefutable: “De internis neque Ecclesia iudicat”. Sólo podemos juzgar las acciones. Es verdad que éstas manifiestan mucho, pero la frontera de la interioridad sólo Dios puede atravesarla y tenemos que ser humildes para aceptar este límite nuestro. No tome usted este artículo como lo que no es: una defensa del fundador de la Legión. El objetivo de este escrito es muy distinto.

  5. Jorge Gudiño dijo:

    No soy parte ni tengo relación alguna con la Congregación, soy un simple hijo de Dios. Al leer este excelente artículo y sus comentarios, me vienen a la mente las palabras de Jesús: “No juzgueis y no series juzgados, no condeneis y no sereis condenados”. Yo no me considero en capacidad de juzgar al P. Maciel ni, mucho menos, a la Legión de Cristo. Cierro este comentario con otras palabras de Jesús: “Misericordia quiero y no sacrificios”.

  6. Ana Pilar Fabre Ramirez dijo:

    ¡VTR!

    P. Félix que Dios siempre le acompañe donde quiera que vaya. Me ha tocado vivir un poco de cerca todo lo que se movió en su entorno, he visto algún que otro sacerdote llorar y decirme “jamás pensé que mi padre fuese así”. Eso no me aparto de mi camino de seguir a Dios en el Regnum Christi, pero sí el estar del lado de quienes han sufrido e intentan continuar adelante, perdonando para ser también perdonados por Dios, quien es el único que nos puede juzgar.
    Rezo diariamente por aquellos que han sufrido en primera persona pero también pido a Dios que nos de la fuerza y fortaleza de salir más unidos y fortalecidos como una Gran y Bella Familia en Cristo y llevar su Reino a los confines de la Tierra. Siempre unidos en la oración y que Dios le bendiga.

  7. Carlos Ortiz dijo:

    Qué bonito artículo, incrementa mi admiración por los Legionarios de Cristo, creo que es un carisma suscitado por el Espíritu Santo para el bien de nuestra iglesia; tengo la ventaja -tal vez por el país en que vivo- de no haber sentido mucho el escándalo de su fundador, recién hace unos pocos años, gracias al Internet, recibo mucha información edificante por parte de Legionarios, Dios los bendiga e ilumine;les diría que hay que dejar atrás el pasado pues la Iglesia nos necesita en los retos del presente.

  8. Viviana dijo:

    Muchas Gracias Padre, excelente artículo!
    El P Maciel fue un instrumento que Dios permitió para la fundación de la Legión de Cristo y el RC. El no era el carisma, el no era la espiritualidad.
    Hoy tenemos una congregación y un movimiento al servicio de la iglesia.
    Con mis oraciones.

  9. P. Adolfo Güémez, L.C. dijo:

    VTR
    ¡Gracias, P. Félix por su ejemplo! Me uno a las palabras del P. Fernando y le pido perdón por todo el daño causado a su persona. Dios es grande y usted ha sabido escucharlo.
    Gracias, P. Fernando, por compatir con nosotros esta hermosa reflexión. Dios lo bendiga, P. Adolfo LC

  10. P. Luis González de Aguilar,LC dijo:

    VTR!
    Muy estimado P. Félix,
    Llevo casi 30 años en la Legión.
    Cuando vi la entrevista los ojos se me llenaron de lágrimas pues pensé porque perdimos a este hombre tan maravilloso y me di cuenta que el pecado no pasa desapercibido sino que tiene sus consecuencias, en el que peca y en el entorno. En este casó el pecado del P. Maciel hizo que Ud. y otros más siguieran un plan quizás diverso del querido por Dios. Dios no quería que ustedes fueran acusados, ni que sufrieran eso. Algunos hasta perdieron la fe. Y pensé también en mís limitaciones y pecados, quizás mis deficiencias han herido y han hecho daño a otros que entraron conmigo a la Legión o que se cruzaron en mi vida y no supe dar testimonio de hermano y compañero.
    Hoy me di cuenta que eran y serían siempre hermanos y compañeros y a veces los pude herir.
    También pedirles perdón por no haberles creído. Quizás era muy poca la información que tenía pero los sentí como enemigos, cuando lo que ustedes querían era nuestro bien y estaban de mi lado sin yo saberlo. Perdón a usted y a todos y gracias infinitas por abrirme los ojos a la verdad.
    Suyo en Jesucristo. P. Luis González de Aguilar y García, L.C.

  11. P. Luis Glez de Aguilar, L.C. dijo:

    P. Felix y todos aquellos que ya no están en la Legión, me uno la petición de perdón de mis hermanos por lo que la Legión o yo hayan podido causarle a ustedes. Y porque durante un tiempo no les creí cuando decían la verdad.
    Y también aprovecho esta instancia para perdir perdón a mis hermanos legionarios si tampoco he sido en algunas ocasiones un buen hermano en el Señor.
    Y les agradezco a todos los que me han ayudado a abrir los ojos a la verdad y hacer que mi amor a Cristo, a su Madre Santísima y a la Iglesia hoy sean más grandes.
    Que Dios los bendiga y los cuide y si les puedo ayudar en algo encantado. Atte. P. Luis Glez de Aguilar, LC

  12. Ricardo de la Torre dijo:

    Alguien dijo que el P. Félix se ha perdido? No lo creo. Surge él radiante y nos cautivan sus palabras porque él también ofrece perdón, porque su corazón es sacerdotal. No debe ser bandera de nadie.
    Atentos sacerdotes legionarios y exclaustrados… corazón sacerdotal.

  13. Gilberto Garcia dijo:

    Increíble el testimonio… solo admiración por la humildad y perdón demostrados.

    Y sin embargo los actos del susodicho P. Maciel, son el menor de los problemas de la Legion…

  14. Diana López Frias dijo:

    Le doy gracias a Dios por el testimonio de humildad de cada uno de ustedes al saber reconocer el pecado y saber pedir perdón. No soy sacerdote pero como miembro del RC me siento culpable de igual forma por no haber creído a los que decían la verdad sobre el P. Maciel, yo también les pido perdón a todos y a cada uno de ellos por haberlos rechazado y no haberles creído. Hoy más que nunca me siento comprometida con Dios, con su Iglesia y con el RC ha dar testimonio de fidelidad, pues sé que sólo si soy fiel a Dios podré ayudarlo a contrarrestar el pecado del P. Maciel.
    Que nuestro señor Jesucristo derramé su misericordia sobre nosotros y nos permita caminar siempre de la mano de su santísima madre.

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