En el Jordán se puede hablar más claro

El Evangelio nos recuerda que Juan Bautista predicaba con suma claridad para preparar los caminos del Señor. Hoy, el Papa ha estado en Betania cerca del Jordán, el lugar en donde se cree que Jesucristo recibió el bautismo. Y aunque Francisco suele ser muy elocuente, quizás el lugar ayuda a que las palabras y las acciones prendan fuego en quienes las escuchamos.

El Rey Abdallah II hizo hoy de chofer del Papa hasta la orilla del Jordán. Y Francisco quiso reconocer y alabar públicamente la solidaridad del pueblo jordano con los refugiados que huyen de los conflictos en sus países circunvecinos. Quiso recordar de manera especial a los refugiados cristianos, y también a quienes han dejado todo lo que tienen y conocen, especialmente en Palestina, Siria e Irak.

Pero las cosas que quedaron ahí. En un encuentro con un poco más de 600 refugiados y personas con discapacidad o enfermedades terminales, el Papa pudo escuchar las historias dramáticas de algunos de ellos. Y algo hay en el corazón del Papa que sintoniza con facilidad con quien sufre: debe ser que sí se cree eso de que lo que Cristo se toma como hecho a sí mismo lo que le hagamos al prójimo. Y por eso descubre el rostro doliente de su Señor.

 

 

El Buen Pastor defiende a sus ovejas de los lobos. Y por eso no tuvo reparo en desenmascarar las raíces de estos sufrimientos: el odio y la avaricia. Y subraya la avaricia que lleva a la fábrica y al comercio de armas. Y se pregunta: ¿quiénes son los que dan las armas a los grupos en conflicto para que puedan continuar haciendo sufrir a las personas, puedan prologar el sufrimiento? En Siria van tres años y no parece tener fin. En Palestina también tienen lo suyo. Y así en tantos lugares.

Pero el Papa es pastor y padre también de quienes hacen el mal. Con qué mirada de cierta tristeza, como por un hijo que va por malos pasos, invitó a hoy a pedir por “esa pobre gente criminal” para que el Señor los convierta.

Pero si eso es elocuente, mucho más su coherencia. El Papa dijo en Brasil que quería lío. Y el lío hoy lo sintieron los de la seguridad cuando Francisco se baja del escenario para saludar a los jóvenes presentes, abrazarlos, estarles cerca.

No sé si es sólo el modo de ser del Papa Francisco, o tiene algo que ver con el Jordán. Me gustaría ir por ahí para comprobarlo personalmente. Pero creo que nos invita a ser pastores buenos, y a no temer ser incómodos. No lo fue Juan Bautista. No lo podemos ser quienes queremos preparar los caminos del Señor.

 

Benjamín Clariond Domene LC

Acerca de Benjamín Clariond Domene LC

El P. Benjamín Clariond LC nació en Monterrey, México en 1973. Es licenciado en filosofía y licenciado en teología por el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma. Ingresó a la Legión de Cristo en 1991. Hizo la profesión perpetua en 1999. Fue ordenado sacerdote en 2004. Actualmente es el director de la Oficina internacional de comunicación del Regnum Christi y de la Legión de Cristo. Reside en Roma, Italia.
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